Durante el rodaje de Sucedió en el cielo Foto © Cortesía Camila Arteche

Cubana Camila Arteche habla en exclusiva sobre su premio a Mejor Actriz Latina

Cautivada aún por la complejidad de la triste historia del cortometraje Sucedió en el cielo -por el que recientemente obtuvo el premio a Mejor Actriz Latina en los MLC Awards 2020-, Camila Arteche habla sobre la obra hecha en 2016 en un lugar “muy, muy lejos de La Habana”.

“Filmamos en la casa real de una familia que vive en esas condiciones. Fueron días muy intensos, duros, pero en los que nos divertimos mucho. Había mucha tierra y todo estaba muy sucio porque llovía y el fango daba al cuello. Además había animales, niños, sangre”, dice Camila.

De acuerdo con la talentosa artista de 30 años, la realización dirigida por el cubanoamericano Oldren Romero “tiene violación y denuncia el maltrato animal y a los niños”.

“Tuvimos un equipo muy profesional y creativo, de estrellas. Desde Alexander González, que fue el director de fotografía, hasta los increíbles diseñadores de vestuario y de arte y Magdalena Álvarez, la única maquillista cubana nominada a los Premios Goya”.

Durante el rodaje de Sucedió en el cielo / Foto: Cortesía Camila Arteche

¿Por qué dices que esta realización te permitió salirte de tu zona de confort?

-Hay muchos directores que proponen personajes alineados con lo que es uno como persona, que son más cómodos, pero le agradezco a Oldren Romero por hacer lo contrario. He trabajado dos veces con él. Hice Sucedió en el cielo y Boxeadora, que todavía no ha salido, y siempre han sido personajes que están lejos de lo que soy. En el caso de Sucedió en el cielo interpreto a una madre (que aún no lo soy) que además está embarazada, que viene del campo, que tiene un nivel cultural y una experiencia de vida completamente diferentes, que tiene un padre enfermo. Aparentemente es una mala madre, pero solo aparentemente porque luego es capaz de matar por su hijo. Es de estos personajes que tienen demonios, que tienen ángeles, y que son súper controversiales. Son personajes que nunca en mi vida había soñado que iba a interpretar, que nunca me pasaron por la cabeza y además son los que más disfruto, los que son súper retorcidos, que tienen un mundo interior enorme y una profundidad tremenda.

¿Qué es lo que Sucedió en el cielo?

-No lo puedo contar. Tienen que ver el mediometraje (dura unos 20 minutos). Es la historia de una familia, una historia muy dura, de las que suceden en la vida real y de las que nadie es capaz de hablar. Lo único que te puedo adelantar es que esa madre que yo interpreto es capaz de matar a una persona para defender a su hijo. Tenemos que tocar las puertas de esta realización para ver qué Sucedió en el cielo

Durante el rodaje de Sucedió en el cielo / Foto: Cortesía Camila Arteche

¿Crees que este tipo de realización es más valorado fuera que dentro de Cuba?

-Lo que sí sé es que fuera de Cuba hay muchas más oportunidades para el trabajo de directores independientes. Yo creo que a Cuba le faltan muchos más espacios para ese tipo de cine, que le abran las puertas a eso y a los directores jóvenes que son muy talentosos también, sobre todo con los cortometrajes. Fuera del Festival de La Habana y de la Muestra de Cine no creo que haya mucho más.

¿Qué de especial tiene un cortometraje?

-Lo que tiene de especial un corto es tan especial como lo que tiene una película o una novela o una serie: es trabajo igual. Muchas veces se le pone como más empeño porque lo hacen los directores jóvenes, que pasan muchísimo trabajo para buscar presupuestos y para armar un equipo. Los cortometrajes en los que he trabajado siempre han tenido mucho amor y mucho enfoque del equipo. Lo dan todo por ese trabajo.

Durante el rodaje de Sucedió en el cielo / Foto: Cortesía Camila Arteche

Hace poco me comentaste que con los años habías podido escoger mejor los personajes que querías hacer. ¿Fue este el caso?

-Gracias a Dios he tenido la oportunidad de decirle que no a algunos trabajos, pero todavía no estoy en el punto de elegirlos totalmente. Obvio, me falta mucho camino por recorrer, pero me siento responsable de poder decirle que no a algunos trabajos cuando no van alineados con mis creencias, cuando defienden algo que yo no quiero defender. Conocí a Oldren en una fiesta y me dijo que alguna vez trabajaríamos juntos. Pasó menos de un año y me mandó el guión de este trabajo. Enseguida que me lo leí le dije: “Cuenta conmigo hasta el final”. Nunca hice un personaje así. Me pareció fascinante. Además compartí escena con actores de la talla de Enrique Molina, con quien ya había trabajado en mi primera novela donde también hacía de mi papá. Aquí hace un personaje pequeño, pero hermoso, un señor que no camina y que no habla. También participó Carlos Rafael Sánchez, que creo que es un excelente actor que estuvo espectacular en este cortometraje. Los dos hemos ganado varios premios por este corto que desde el 2017 se está mandando a festivales.

Durante el rodaje de Sucedió en el cielo / Foto: Cortesía Camila Arteche

¿Qué fue lo que más trabajo te dio?

-La escena en la que decido que voy a matar a una persona, que es la escena clímax del corto. Es una mujer embarazada que amaba al hombre que mata, pero amaba más a su hijo y al que venía en camino. Desde un mes antes de grabar el director me mandó la barriga que iba a utilizar y me pasaba todo el día en mi casa usándola para acostumbrarme a ella porque estaba hecha de silicona con peso real. Y estudié mucho porque era un personaje que vivía en el campo extremadamente apartado, sin casas alrededor.   

¿Ha sido otra manera de Camila Arteche de empoderar a las mujeres?

-Totalmente. Hoy yo analizo que una de las razones por las que soy actriz es por la posibilidad de contar historias que no tienen voz. Se trata de ponerme un poco en la carne de esas personas para que la gente se sienta identificada y reflexione sobre lo que está bien y lo que está mal. Que digan: “No puedo seguir tratando a mi hijo de esta manera” o “mira cuánto le pueden hacer sin yo darme cuenta”. Creo que de cada personaje que he interpretado las personas pueden llevarse algo, ya sea una enseñanza o una emoción.

Durante el rodaje de Sucedió en el cielo / Foto: Cortesía Camila Arteche

¿Qué significa para una actriz cubana ser premiada en un festival internacional?

-Uno no trabaja para los premios aunque no te voy a negar que dan mucha alegría porque es un reconocimiento al trabajo y viene de personas especializadas. Pero yo actúo porque es lo que más feliz me hace. Ya yo había ganado un premio en España y otro en Venezuela por este corto y he estado nominada en varios festivales americanos también a mejor actriz. No obstante, lo mejor es que tenga el resultado esperado, que la gente lo reciba bien. 

Después de esta experiencia y con el ejemplo de tu madre y tu abuela muy latentes, ¿qué tipo de madre esperas ser?

-No sé qué tipo de madre quisiera ser, pero es algo que me preocupa mucho. ¿Cómo criar a un niño o una niña para enseñarle todo lo que yo he aprendido, que no significa que sea la verdad? Quisiera que tuviera valores como los que me enseñaron a mí. Hablo con muchas amistades que tienen hijos, con mi madre y mi abuela. Lo que sí sé es que todo lo aprendido lo pienso poner en práctica y sobre todo dejarlos que sean, aunque con disciplina. No troncharles una idea o un sentimiento para que sean felices, sin ninguna atadura. Y cuando tengan que salir de mi lado pues que salgan y vuelen. Al menos eso espero.

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Katheryn Felipe

(La Habana, 1991) Licenciada en Periodismo por la Universidad de La Habana en 2014. Ha trabajado en diversos medios impresos, digitales y televisivos.

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