Una boliviana que fue de vacaciones a Cuba se mostró alarmada por la falta de luz en las carreteras y campos cubanos y señaló el peligro de la situación.
Nicole Pinto, quien se dedica a publicar videoblogs de viajes en su cuenta de Instagram, estuvo en Viñales, una de las zonas más turísticas y visitadas del país, que sin embargo no escapa de los apagones.
"Son casi las siete de la noche, llevo varias horas manejando hacia Viñales. (...) Hay algo que me llama mucho la atención y es que en toda esta área rural de Cuba no hay alumbrado público; o sea, sí hay, pero está siempre apagado", describió.
"Las casas tampoco tienen luz, he visto mucha gente con sus linternas y en todo el camino tampoco tiene luz, si no haces luz con el carro no ves nada; es bastante peligroso", subrayó.
La joven compartió con los campesinos de la zona y se sorprendió porque -a diferencia de la gente en La Habana- estos se mostraron agradecidos con la revolución por haberles devuelto sus tierras. Ellos suelen repetir ese "discurso" a los turistas, sobre todo a los que difunden videos en redes sociales, y así evitan tener cualquier problema.
Cuando Nicole llegó a la cabaña que había alquilado después de un día de paseo, no había electricidad. Pero al ser algo inédito para ella, no se lo tomó mal. "Son cosas que suceden en Cuba", afirmó.
La visitante condujo hacia Varadero de noche y al igual que le sucedió en las carreteras de Pinar del Río, también se quejó de la falta de luz en el camino.
De su estancia en el Meliá Varadero relató que de un promedio de 10 platos que comió, tres le gustaron.
"La comida no es muy buena, pero bueno, ese problema lo tienen todos los hoteles de la zona, y es que aunque sean cinco estrellas, el desabastecimiento afecta a todos", lamentó.
La grave crisis económica y energética que atraviesa el país ha incidido en la disminución del turismo internacional en Cuba.
La Isla recibió en 2024 un total de 2,2 millones de visitantes internacionales, lo que representa una caída del 9,6 % en comparación con el año anterior y la cifra más baja en dos décadas.
La Oficina Nacional de Información y Estadística (ONEI) informó que ese resultado está muy por debajo del objetivo inicial del Gobierno cubano, que había proyectado recibir 3,2 millones de visitantes internacionales, y luego la corrigió a 2,7 millones.
Archivado en:
