La falta de transporte funerario en Imías, Guantánamo, ha generado conmoción luego de que familiares de un niño fallecido se vieran obligados a cargar su cuerpo en una hamaca improvisada ante la ausencia de un carro fúnebre.
El hecho, que ha circulado en redes sociales, ha despertado indignación y tristeza entre la población, evidenciando la crítica situación del sistema de servicios funerarios en varias provincias del país.
En la red social Instagram, el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada igualmente publicó un video en el que se observa a los familiares caminando con el pequeño envuelto en una hamaca.
Las imágenes han sido descritas como un reflejo del deterioro de las condiciones de vida en Cuba, donde incluso los momentos de mayor dolor se ven marcados por la falta de recursos y respuestas institucionales.
Autoridades de Imías responden
Tras la conmoción generada por la imagen de familiares trasladando en una hamaca el cuerpo de un niño fallecido en Imías, Guantánamo, el Consejo de la Administración Municipal emitió una nota de prensa ofreciendo su versión de los hechos.
Según Yaima Delgado, jefa del Departamento de Servicios Necrológicos en Imías, se habían coordinado los servicios funerarios alternativos y el transporte, pero los familiares optaron por llevar el féretro por sus propios medios, refleja el comunicado en la página de Facebook del semanario local Venceremos.
Las autoridades señalaron que continúan investigando las causas y condiciones que llevaron a la familia a tomar esta decisión, en un intento de esclarecer la situación y evitar futuras irregularidades en estos servicios esenciales.

A pesar de la respuesta oficial, el hecho sigue generando debate en redes sociales sobre las deficiencias del sistema funerario en zonas rurales y las condiciones en que muchas familias deben enfrentar la pérdida de sus seres queridos.
Indignación en San Agustín: familiares trasladan ataúd sin carro fúnebre
De igual manera, el medio Martí Noticias denunció en redes sociales las precarias condiciones en las que tuvo lugar un entierro en San Agustín, La Habana, donde los familiares se vieron obligados a cargar el ataúd a mano debido a la ausencia de un vehículo funerario.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido declaraciones sobre este incidente, pero el hecho se suma a una creciente preocupación por la falta de recursos y el deterioro de los servicios básicos en Cuba.
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