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Las redadas antiinmigrantes en Florida han empezado a afectar los negocios locales, que están sufriendo no solo con la falta de trabajadores extranjeros sino con la disminución de clientes.
En el sur del estado, donde los hispanos son claves para la economía, la embestida del gobierno contra la emigración ilegal ya tiene su efecto en los comercios, cuyos empleados y usuarios por igual optan por no salir de casa ante el riesgo de una deportación.
Así ha sucedido en el distrito comercial de Homestead, en Miami-Dade, donde la actividad económica ha caído dramáticamente.
"Es como si la gente tuviera miedo de salir. No estamos vendiendo ni la mitad de lo que vendíamos hace unos meses," lamentó la propietaria Jennifer Leos ante Telemundo 51.
Dueños de negocios de venta participaron el sábado en una manifestación frente a la sede del ayuntamiento en protesta contra las redadas del ICE, que afectan no solo a los indocumentados, sino a familias y comunidades que dependen de ellos.
"La gente no está trabajando por miedo. Los negocios no han tenido ventas por la gente que no sale, tienen miedo", afirmó una residente de la zona.
"Los restaurantes, todos. Por la [calle] 6 se para la gente a pedir trabajo y ahora ya no hay nadie", señaló otra.
Las recientes redadas del ICE en el sur de Florida están generando un clima de terror entre la comunidad inmigrante y afectando sectores clave de la economía local como la agricultura, la construcción y la atención a la salud, que dependen en gran medida de la mano de obra extranjera.
Aunque el gobierno insiste en que las deportaciones se centran en los "criminales violentos", los efectos colaterales han afectado a miles de trabajadores esenciales, afirman los empresarios.
Rebeca Shi, directora ejecutiva de la American Business Immigration Coalition, afirmó que "los trabajadores esenciales han desaparecido, y estamos viendo una desaceleración del 50 % en nuestras operaciones. Los inmigrantes están paralizados por el miedo y prefieren quedarse en casa".
El impacto de la reducción de trabajadores inmigrantes también podría afectar gravemente el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos.
Según Shi, los inmigrantes representan entre el 25 % y el 50 % de la fuerza laboral en industrias esenciales y contribuyen con más de 80,000 millones de dólares en impuestos cada año.
Su ausencia podría reducir el PBI en un 4,2 %, además de empeorar la escasez de mano de obra en áreas como la salud, la construcción y la manufactura, que actualmente enfrentan una brecha de 1,7 millones de puestos de trabajo.
Según la Oficina del ICE en Miami, la represión está priorizando a los criminales, pero también podrían ser detenidas personas sin antecedentes penales que tengan órdenes de deportación.
La Casa Blanca dejó claro que cualquier persona sin documentación legal puede ser deportada: "Si eres una persona, un extranjero que entra ilegalmente en los Estados Unidos de América, eres, por definición, un criminal, y por lo tanto, estás sujeto a deportación", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
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