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El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) arrestó el miércoles a 11 migrantes que viajaban a bordo de una camioneta, en una concurrida intersección de Oakland Park, Florida.
Los arrestos ocurrieron cerca de la North Dixie Highway y la Calle 38, donde un grupo de personas fue detenido por agentes de ICE, quienes los alinearon en la acera, informó el canal Telemundo 51.
Los transeúntes que presenciaron el hecho dijeron que alrededor de las 8:30 a.m. varias patrullas de inmigración llegaron al lugar y detuvieron a los migrantes, quienes aparentemente viajaban en un camión de carga blanco.
La operación fue parte de una investigación criminal en curso, según informaron las autoridades federales.
En un comunicado, el portavoz de ICE explicó: “Durante el curso de la investigación, agentes especiales detuvieron un camión de carga, lo que condujo a la detención administrativa de 11 extranjeros. Los 11 están siendo procesados por ICE.”
La agencia indicó que los detenidos están bajo su custodia y que las decisiones sobre su estatus migratorio se tomarán de manera individual.
Este incidente forma parte de una serie de redadas en diversas partes del país, incluidas acciones recientes en el sur de Florida, que han provocado temores entre los indocumentados así como protestas de varias organizaciones proinmigrantes.
El arresto ocurrió el mismo día en que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció que 67 alguaciles condales se unieron a un programa que les otorga autoridad para realizar funciones limitadas de inmigración, lo que fortalece la colaboración entre agencias locales, estatales y federales en el control de la inmigración.
ICE indicó que los arrestos en el sur de Florida son parte de un esfuerzo continuo en la administración del presidente Donald Trump para abordar la inmigración ilegal.
Sin embargo, las polémicas redadas antiinmigrantes en Florida han empezado a afectar los negocios locales y sectores clave como la agricultura, pues estos están sufriendo no solo con la falta de trabajadores extranjeros sino con la disminución de clientes.
En el sur del estado, donde los hispanos son claves para la economía, la embestida del gobierno contra la emigración ilegal ya tiene su efecto en los comercios, cuyos empleados y usuarios por igual optan por no salir de casa ante el riesgo de una deportación.
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