Un niño cubano que limpiaba parabrisas de los autos en La Habana para sobrevivir recibió ayuda solidaria después que su caso causara conmoción en las redes sociales.
El menor se llama Cristian y tiene ocho años. El mes pasado trascendió su historia cuando una joven divulgó fotos de él trabajando en la calle para poder llevar algo de comida para él y su familia.
Recientemente, el exboxeador Lino Tomasen, conocido como El Hombre de Hierro Cubano, fue a su casa junto con la cantante conocida como Liz la diva y le entregaron una bolsa con alimentos y otra más pequeña con ropa.
Lino, quien tiene un proyecto de ayuda a personas vulnerables, también le entregó un grueso fajo de dinero recaudado con las colaboraciones de sus seguidores.
Liz contó en su cuenta de Instagram que el fin de semana fueron a verlo ya que él sale de pase de su escuela los fines de semana. "Cristian es un niño cubano con un alma noble, dense la oportunidad de hablar con él y verán el lindo corazón que tiene", dijo.
"A todas esas personas que ayudan a este niño, si quieres dialogar con él, ayudarlo, verlo o darle un grano de ayuda, puedes contactarme al privado, 58780224. Solo se puede ver dos fines de semana al mes", apuntó.
"Tienen que ver la alegría de ese niño cuando nos ve, cómo él comparte con nosotros mismos lo que le entregan. Hacer esto por alguien que necesita es un sueño que pocos en la vida logran cumplir", agregó.
En febrero, una joven divulgó el caso de Christian, ya que había oído hablar de él, así que lo buscó durante días hasta que lo encontró.
"Si algún día de casualidad andas por La Palma o por el Café Colón y se te cruza este pequeño niño en el camino pidiéndote, no sé, 5 $, o preguntándote si puede limpiar el parabrisas de tu carro o el espejo de tu moto... Por favor, no lo desprecies. ¡Ayúdalo!", pidió Rachel Realin entonces.
Rachel lo describió como un niño muy cariñoso y educado, a pesar que tiene una situación de vida superdifícil.
"Su madre los abandonó a él y al hermanito cuando eran más pequeños y viven con su padre, pero es como si vivieran solos, porque su papá es alcohólico y la mayor parte del tiempo nunca está en la casa", detalló.
La joven lo encontró en la zona de La Palma, municipio Arroyo Naranjo. Tras conocerlo le regaló 1,000 pesos y le compró un paquete de sorbetos.
"No puedo describir la tristeza pero a la vez la satisfacción que tuve cuando vi en su carita la alegría que tenía, porque si para mí tal vez ese dinero no era nada, pero para él era demasiado, ya que ese día tenía algo $$$ para llevar de comida a la mesa", comentó.
Rachel compartió el mensaje en el grupo de Facebook "Comida a Domicilio En La Habana", donde se hizo viral.
Su objetivo era dejar en claro y hacer conciencia en las personas de que no todos los niños que piden dinero en la calle son mandados por su padres, ni muchos menos para comprar drogas.
"No todos son iguales, algunos simplemente piden dinero porque no tienen qué comer. Si alguien desea ayudarlo, por favor, cuando pasen por La Palma búsquenlo, ya que siempre esta allí en el semáforo trabajando", aclaró.
Son cada vez más los niños y adolescentes que se ven obligados a trabajar para ayudar a sus familias a subsistir, debido a la pobreza y a situaciones de orfandad en medio de la grave crisis que sacude el país.
En diciembre pasado, un hombre en Ciego de Ávila conoció a dos hermanitos que se dedican a vender guayabas en las calles para ayudar a su mamá, y para ello viajan cada día ocho kilómetros diariamente tras ir a la escuela por la mañana.
El freelance Guillermo Rodríguez Sánchez relató en sus redes el encuentro con los niños. Conmovido por su situación, les ofreció pagarles todas las guayabas de una mochila y luego volvérselas a regalar.
"Y tú...¿qué estabas haciendo a esa edad? Porque yo estaba jugando siempre por las tardes. Como han cambiado los tiempos...", lamentó el reportero.
Unos días antes, ocurrió una desgarradora escena en el Aeropuerto Internacional de La Habana, donde un niño que vendía caramelos terminó montado en una patrulla.
El periodista Mario Vallejo, de Univisión 23, compartió un video en el que se veía al menor que iba llorando al ver a un oficial acercándosele. El chico llevaba en su mano una cubeta de pintura en la que seguramente tenía los caramelos. Aunque se alejó bastante, no pudo impedir que los agentes lo subieran al auto policial y se lo llevaran.
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