Un incendio en el parque de casas móviles Li’l Abner, ubicado en la ciudad de Sweetwater, Florida, ha intensificado las preocupaciones de los residentes que aún permanecen en el lugar a la espera de una resolución judicial sobre los desalojos programados para mayo. La vivienda afectada estaba vacía y sin suministro de electricidad o agua en el momento del siniestro.
Según informó América TeVé, el incendio ocurrió en la tarde del domingo y destruyó por completo un remolque que había sido desalojado en diciembre pasado. Para la expropietaria de la vivienda afectada, Marta Pulido, la noticia fue devastadora. "Ahora estábamos viendo el noticiero y enseguida lo reconocí. Dije: ‘pero si ese es el tráiler de nosotros’", declaró Pulido.
Su esposo, Roberto Pulido, denunció que la falta de seguridad ha convertido el parque en un foco de vandalismo y ocupaciones ilegales. "Están haciendo bandolerismo en los tráileres. Fui a las oficinas y lo reporté, pero no hacen nada", lamentó.
Residentes como Gudelia Platt también se mostraron alarmados, asegurando que personas sin hogar y ladrones han invadido las casas deshabitadas. "Cuando todo el mundo se fue, dejaron las casas cerradas, pero ahora las vemos abiertas", afirmó Platt a América TeVé.
Por su parte, Josefina Rodríguez, otra residente afectada, denunció a Telemundo 51 que la falta de medidas de seguridad en el parque lo ha convertido en un lugar peligroso. "No hay razones para que esto haya cogido candela porque no hay corriente en ninguno de los dos tráileres", aseguró.
Denuncias contra el propietario del parque
El abogado David Winker, quien representa a unas 250 familias que siguen en el parque de casas móviles, señaló a Telemundo 51 que el deterioro y la inseguridad son consecuencia directa del abandono por parte del propietario, CREI Holdings. "No sabemos qué ha pasado, pero sospechamos que fueron ocupantes ilegales adentro", afirmó Winker.
El letrado anunció que presentará una moción para solicitar al juez un alivio en los cheques de alquiler para los residentes afectados. Hasta el momento, la empresa de gestión que representa a CREI Holdings no ha emitido declaraciones sobre el incendio.
El trasfondo del desalojo y la lucha de los residentes
El parque de casas móviles Li’l Abner está programado para cerrar definitivamente en mayo de 2025, afectando a más de 900 familias. El desalojo ha generado protestas y solicitudes de amparo ante las autoridades locales, que han ofrecido incentivos financieros de hasta 14,000 dólares para quienes se muden antes de la fecha límite.
El alcalde de Sweetwater, José “Pepe” Díaz, aseguró en noviembre pasado que el ayuntamiento estaba conectando a las familias con programas de vivienda social y subsidios de renta, pero los residentes han calificado estas soluciones como insuficientes.
El valor del terreno, ubicado en una zona estratégica de Miami-Dade, ha atraído el interés de desarrolladores que planean construir viviendas modernas y espacios comunitarios en el sitio. No obstante, los residentes desplazados han denunciado que han quedado fuera de los planes de reubicación y que enfrentan un mercado de alquiler cada vez más inaccesible.
Incendio aviva preocupaciones sobre seguridad
El reporte de Local 10 News señala que el incendio ha avivado los temores entre los residentes que aún permanecen en el parque, quienes denuncian un aumento de la criminalidad y la proliferación de ocupantes ilegales.
"Hay muchas personas de afuera, personas que no tienen casas, ladrones", declaró Gudelia Blatt a Local 10 News, mientras que Roberto Pulido aseguró que había evidencias de ocupaciones ilegales antes del incendio. "Rompieron una ventana grande y entraron, abriendo todo", denunció.
A pesar de las constantes quejas de los residentes, las autoridades locales no han emitido citaciones contra CREI Holdings, a la espera de trabajar con los desarrolladores en la resolución de los problemas en lugar de imponer sanciones, según informó Local 10 News.
Futuro incierto para los residentes
Mientras la fecha del desalojo definitivo se acerca, los residentes que permanecen en Li’l Abner continúan esperando respuestas por parte de las autoridades y los propietarios del parque. A falta de garantías de seguridad, muchos han comenzado a reforzar sus viviendas con cadenas y candados para evitar la entrada de intrusos.
El próximo 19 de mayo es la fecha límite para que los residentes abandonen el parque, pero la incertidumbre sobre su futuro y la falta de respuestas concretas continúan generando malestar en la comunidad.
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