
Vídeos relacionados:
El reguetón, con su omnipresencia en la vida cotidiana cubana, ha vuelto a ser blanco de la crítica de los medios oficialistas, que ahora exigen mayores regulaciones sobre su difusión en entidades estatales.
La polémica se reavivó tras la instalación de una cervecería en el Parque Watkins de Matanzas, un espacio frecuentado por niños, donde se escucharon canciones de "contenido inapropiado" para menores, señaló el diario oficialista Girón.
El debate no es nuevo, desde hace años el reguetón y sus variantes ―el trap y el reparto― han generado polémicas que oscilan entre su influencia cultural y su impacto negativo en la sociedad.
El rotativo señala "la repetitividad" de sus melodías, la "escasa calidad musical" de sus intérpretes y la constante "cosificación de la mujer" en sus letras.
Mientras tanto, sus defensores argumentan que es una expresión legítima de la juventud y una parte indiscutible de la identidad urbana cubana.
El artículo de Girón, titulado "El reguetón no debería estar en todos lados", pide la regulación y censura, y argumenta que temas como "La Totaila", de Bebeshito, se ecucha en espacios frecuentados por niños.
"Es innegable que ciertos límites deben trazarse. Algo tan ínfimo como el mensaje de una canción puede reproducirse de mil formas, y la mente de un niño admite todo tipo de lecturas. La responsabilidad de elegir qué escuchan y qué no nuestros hijos, dependen de las instituciones cuando la música suena dentro de sus inmediaciones, pero en la casa esa cuestión recae enteramente sobre los padres", subraya el texto.
La sugerencia, sin embargo, también genera varias preguntas, especialmente en un contexto totalitario como el cubano: ¿quién decide qué música se debe escuchar? ¿Se debe censurar o simplemente regular su consumo?
Aunque la prohibición absoluta parece inviable, dado el fuerte arraigo del reguetón en la cultura popular, el artículo sugiere que se deben implementar normas que eviten su exposición a niños en lugares públicos.
Más allá de la controversia, el reguetón cubano ha evolucionado hasta convertirse en un fenómeno comercial de gran alcance gracias a exponentes como Gente de Zona, El Taiger y el propio Bebeshito.
Sus principales exponentes atraen multitudes y generan ingresos considerables tanto en la isla, como en Miami e Italia, consolidándose como una de las industrias musicales más lucrativas del país.
Su influencia va desde los altavoces de las motorinas hasta las discotecas, pasando por los espacios públicos y privados, lo que hace casi imposible erradicarlo.
Archivado en: