Un show cargado de sensualidad extrema y fuente de polémica fue lo que dejó el joven cantante, bailarín y coreógrafo cubano conocido en Instagram como Sergi Wakanda Mundial, durante su reciente presentación en la pista de Caibarién, Villa Clara.
El espectáculo no deja indiferente a nadie, luego de que el propio artista compartiera en sus redes un video donde se le ve protagonizando un baile subido de tono con una fanática en pleno escenario.
En las imágenes se observa cómo una joven del público termina sentada en una silla mientras Sergi, con movimientos provocativos y una coreografía intensa, que pareciera sacada de una escena íntima, desató gritos, exclamaciones y teléfonos grabando a todo dar entre los asistentes.
La escena ha sido tan comentada como normalizada: lejos de generar rechazo o crítica por parte de los internautas, los comentarios en las redes estuvieron cargados de admiración, humor y hasta envidia de algunas mujeres que desearon estar en el lugar de esta fanática.
"Ella se lo vivió su película"; "Esa jeva aún está sin dormir"; "Yo quisiera ser la silla"; "Nunca había sentido envidia hasta que me salió este video"; "Diosito mándame lo mío para no sufrir viendo estas cosas"; "Ahora mismo yo quisiera ser ella"; "Ve pensando en ponerle tus apellidos al bebe que le hiciste"; "Ay la vida misma quisiera ser ella por un segundo"; "Ay Dios tiene su favoritas necesito un bailecito de esos"; "Me imagino la lujuria de las mujeres del público", comentaron algunos.
Aunque muchos podrían argumentar que todo era parte del show del artista, lo cierto es que este tipo de dinámicas cuestionan los límites entre el entretenimiento y la exposición sexualizada, sobre todo cuando se normalizan en contextos públicos, frente a una audiencia amplia y después se comparten en redes sociales.
El caso también pone el foco sobre la presión que podrían sentir algunos artistas emergentes por viralizarse a toda costa, aun si eso implica traspasar ciertos márgenes del respeto escénico en tiempos donde lo viral manda.
Archivado en:
