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Mientras algunos esquivan hasta los cocuyos, Donna Kalil, una mujer de Florida, se ha convertido en una verdadera cazadora de serpientes. Solo en el mes de mayo, eliminó 16 pitones birmanas, una especie invasora que amenaza el frágil ecosistema de los Everglades, y se llevó a casa 1,000 dólares por su hazaña.
Kalil forma parte de un programa estatal que recluta ciudadanos para enfrentar una plaga silenciosa y peligrosa. Las pitones, que pueden medir más de cinco metros y devorar desde aves hasta cocodrilos, no tienen depredadores naturales en el sur de Florida, lo que las ha convertido en una amenaza directa para la fauna local.
La valentía de esta mujer, que no le teme a estas bestias de sangre fría, pone rostro humano al esfuerzo por salvar la biodiversidad del estado.
Sin embargo, aunque este número parezca una hazaña, Kalil, tiene un récord de julio del pasado año, cuando atrapó 72 pitones birmanas, en lo que calificó como un mes “excepcional” para la caza de estas constrictoras.
“Ha sido una experiencia increíble y espero continuar con la misión de eliminar la mayor cantidad posible de pitones para hacer una gran diferencia positiva en la fauna nativa”, escribió Kalil en una publicación en Facebook que rápidamente se viralizó entre amantes de la naturaleza, defensores del medioambiente y curiosos.
En el mes de septiembre del propio año, durante el Florida Python Challenge, Kalil quedó a una pitón de ganar el primer premio de 10,000 dólares.
El reconocimiento se lo llevó Ronald Kiger, quien eliminó 20 serpientes birmanas en los Everglades y se alzó con el galardón máximo del desafío anual, que busca frenar el avance de esta especie invasora en el ecosistema del sur de Florida. Kalil, sin embargo, se quedó con un premio de 2,500 dólares en la categoría profesional, demostrando nuevamente por qué es una leyenda viva entre los cazadores de serpientes.
Kalil lidera un grupo femenino de control ambiental llamado “Everglades Avengers”, que ya acumula casi mil serpientes eliminadas desde que asumieron esta misión de proteger la fauna nativa.
Más que competencia: es una cruzada por la vida salvaje
Las pitones birmanas no son nativas de Florida. Su presencia, producto de introducciones humanas irresponsables, ha provocado un colapso en especies como mapaches, aves y venados, que forman parte del delicado equilibrio de los Everglades. Una sola hembra puede poner entre 50 y 100 huevos, lo que convierte su control en una urgencia ambiental.
“Eliminar estas pitones ayuda directamente a la vida salvaje de Florida”, declaró Rodney Barreto, presidente de la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC), que reporta más de 22,000 serpientes eliminadas desde el año 2000.
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