El mercado informal de divisas en Cuba inició este domingo con total inamovilidad en las cotizaciones con respecto al día anterior.
El dólar se mantiene en 380 pesos cubanos (CUP), según el informe de elTOQUE replicado por CiberCuba. Por su parte, el euro y la moneda libremente convertible (MLC) se mantienen en 410 CUP y 260 CUP, respectivamente.
Tasa de cambio informal en Cuba Domingo, 22 Junio, 2025 - 07:00
- Tasa de cambio del dólar (USD) a pesos cubanos CUP: 380 CUP
- Tasa de cambio del euro (EUR) a pesos cubanos CUP: 410 CUP
- Tasa de cambio del (MLC) a pesos cubanos CUP: 260 CUP
A pesar de que la falta de variación podría interpretarse como un respiro momentáneo, el panorama económico cubano revela una estabilidad precaria, sostenida únicamente por la ausencia de cambios —ya que no existe impulso que modere la presión sobre el peso.
Evolución de la tasa de cambio
Una calma preocupante
La tranquilidad del mercado oculta una incertidumbre significativa. El Observatorio de Monedas y Finanzas de Cuba (OMFi) ha advertido sobre una posible escalada hacia 385 CUP para el dólar de cara al fin de junio, apoyándose en patrones de exceso de demanda tras un repunte gradual desde el mes pasado.
Por otro lado, los valores del euro y la MLC se mantienen estables, pero no establecen una tendencia confiable; más bien, pintan el cuadro de una economía estancada y vacante de variable dinámica.
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Este contexto de parálisis se enmarca en un escenario general de promesas incumplidas respecto al reordenamiento del mercado cambiario. A pesar de un anuncio oficial de tasa flotante para 2025, el plan está detenido.
El ministro Joaquín Alonso declaró en el Congreso de la ANEC que “se analizan alternativas”, aunque admitió que “el riesgo es alto” y que “las acciones están definidas… pero por ahora no habrá cambios”.
¿Dónde está la reforma?
Según expertos, la reestructuración monetaria enfrenta obstáculos estructurales, ideológicos y técnicos. El plan, más que una flotación libre, parece una estrategia diseñada para captar divisas informales sin alterar el control estatal.
Críticos como Miguel Alejandro Hayes y Mauricio de Miranda sostienen que, bajo la actual lógica centralizada, solo se lograría una tasa “administrada”, similar al mercado informal, y no una verdadera transparencia.
De Miranda incluso sugiere que permitir la operación de casas de cambio privadas reguladas –esquema frecuente en economías más abiertas– podría contribuir a formalizar el mercado.
Mientras tanto, las tres tasas oficiales (24 CUP para empresas estatales, 120 CUP en bancos y más de 370 CUP en el informal) persisten, generando inequidad. En este laberinto, quienes viven de salarios fijos o sin acceso a remesas ven su poder adquisitivo continuar erosionado.
La jornada sin variaciones en los precios de las divisas no debe confundirse con un alivio estructural. Al contrario, la estabilidad en espera resalta una doble carencia: la del peso cubano, sometido a distorsiones permanentes, y la de una reforma monetaria coherente.
La estabilidad actual es una coyuntura frágil, tan frágil como las esperanzas que se posponen cada día.
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