El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viajó este martes por la mañana a Florida para inaugurar un nuevo centro de detención para migrantes ubicado en los Everglades, apodado "Alligator Alcatraz".
Trump aterrizó poco después de las 10:30 a.m. directamente en la pista del Aeropuerto de Capacitación y Transición Dade-Collier, donde también funcionará el nuevo centro de detención.
Al bajar del avión presidencial, fue recibido por el propio gobernador, Ron DeSantis, quien lo saludó con una frase “Bienvenidos a Alligator Alcatraz, me gusta ese nombre, por cierto.”
El presidente estuvo acompañado por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristy Noem, y varios funcionarios locales.
Antes de iniciar el recorrido por las instalaciones, Trump y DeSantis conversaron brevemente sobre el proyecto.
Como parte de su atuendo, el presidente llevaba una gorra con la inscripción "Gulf of America".
Una vez en las instalaciones, Trump realizó un recorrido donde le fueron enseñando las diferentes zonas del centro.
Durante su recorrido, Trump pasó a saludar a los miembros de la Guardia Nacional que construyeron Alligator Alcatraz en tiempo récord.
"Es un gran honor estar en lo profundo de Florida, en los Everglades de Florida, para inaugurar el centro de detención de migrantes más nuevo de Estados Unidos... Muy pronto, estas instalaciones albergarán a algunos de los migrantes más amenazantes, algunas de las personas más crueles del planeta", dijo durante la conferencia de prensa posterior al recorrido.
Características y controversias del centro
El centro de detención ha sido construido sobre una pista de aterrizaje abandonada en tiempo récord, apenas 8 días, y podrá albergar hasta 3,000 inmigrantes indocumentados, aunque inicialmente se había mencionado una capacidad de 5,000.
La instalación ha provocado numerosas críticas por parte de organizaciones de derechos humanos, comunidades indígenas y grupos ambientalistas.
Dos organizaciones locales presentaron la semana pasada una demanda contra el gobierno, argumentando que no se realizaron los estudios de impacto ambiental requeridos por la ley.
Ya se han difundido las primeras imágenes del interior del centro, que muestran espacios semejantes a grandes jaulas cubiertas por carpas, lo que ha llevado a críticos a describirlo como un “campo de internamiento inhumano”.
Declaraciones polémicas del presidente
Antes de partir hacia Florida, Trump hizo declaraciones llamativas frente a la prensa en los jardines de la Casa Blanca. Refiriéndose al entorno de los Everglades y a los caimanes, afirmó:
“Les vamos a enseñar cómo huir de un caimán.No corran en línea recta, corran así...”, dijo mientras imitaba un movimiento en zigzag con la mano.
Luego añadió con una sonrisa: “Tus posibilidades [de escapar] suben alrededor de un 1 %.”
Ya en el lugar, al ser interrogado por un reportero sobre si esta instalación servirá de modelo para otros centros similares, Trump respondió:
"Puede ser. No siempre hay tierras tan hermosas y seguras. Tenemos muchos guardaespaldas y muchos policías en forma de caimanes... No quisiera recorrer los Everglades por mucho tiempo."
El gobernador Ron DeSantis ha defendido el centro como un ejemplo de colaboración entre el gobierno estatal y el federal en materia de política migratoria.
En palabras del propio mandatario estatal, este centro representa un paso firme en la aplicación de las directrices de inmigración de la administración Trump.
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