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La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó la detención del periodista independiente Henry Constantin, director del medio digital La Hora de Cuba, quien permanece arrestado en la unidad de Operaciones de la Seguridad del Estado en Camagüey, conocida como Villa María Luisa.
La organización, con sede en Miami, Florida, exigió su liberación inmediata e incondicional, garantías para su integridad física y el cese de toda forma de hostigamiento y censura contra quienes ejercen el derecho a informar libremente en Cuba.
Constantin, vicepresidente regional para Cuba de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP desde 2016, fue arrestado el 29 de junio acusado de desacato, tras publicar el 15 de mayo en la página de La Hora de Cuba una denuncia contra un agente de la Seguridad del Estado.
Sin embargo, el portal 14ymedio apuntó que podrían existir otros motivos detrás de su detención, dado el constante asedio del régimen contra su labor periodística.
El periodista, quien participó en las manifestaciones del 11 de julio de 2021, ha sido blanco de detenciones arbitrarias, vigilancia, amenazas y restricciones a su comunicación.
Desde hace más de siete años tiene prohibido salir de Cuba. Su última detención prolongada fue en diciembre de 2024, cuando permaneció una semana preso en el centro de detención El Vivac, en La Habana.
La presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Martha Ramos, enfatizó que arrestar a un periodista por ejercer su labor vulnera derechos fundamentales y atenta contra el derecho de la sociedad a estar informada.
Por su parte, el presidente de la SIP y CEO de La Prensa Gráfica de El Salvador, José Roberto Dutriz, calificó el arresto como una “grave violación de derechos humanos” y advirtió que “informar no es un delito”.
La SIP, compuesta por más de 1,300 medios de comunicación del continente, recordó que el caso de Constantin es un reflejo de la política de hostigamiento sistemático del régimen cubano contra la prensa independiente, una práctica que se intensifica en fechas como el aniversario del 11 de julio (11J), cuando el gobierno refuerza la represión para sofocar cualquier manifestación de descontento social.
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