La tasa de mortalidad infantil en Cuba se elevó a 8.2 por cada 1,000 nacidos vivos hasta el 12 de julio de 2025, frente a los 7.4 registrados en igual periodo del año anterior, mientras que la mortalidad materna también mostró un preocupante ascenso.
Estos datos, revelados por el propio ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, ante la Comisión de Salud y Deporte de la Asamblea Nacional del Poder Popular, confirman el deterioro del sistema sanitario del país.
“Hemos visto un aumento en la tasa de mortalidad materno-infantil”, reconoció el titular del ramo, según citó el medio oficialista Cubadebate, que reportó además que el programa materno-infantil refleja un retroceso preocupante.
Hasta la fecha señalada, se registraron 28,400 nacidos vivos, lo que representa 6,738 menos que en igual periodo de 2024.
Se contabilizaron 234 muertes infantiles, 26 menos que el año anterior, aunque la baja natalidad hizo que el indicador general aumentara.
De acuerdo con el reporte, “la tasa de mortalidad infantil en Cuba se incrementó un 11 % anual hasta inicios de julio de este año”, una cifra que, aunque mantiene al país entre los indicadores más bajos del continente, refleja un deterioro sostenido respecto a su desempeño histórico.
En 2018, la tasa fue de 3.9 por cada 1,000 nacidos vivos, muy por debajo del 8.2 actual, que se acerca al pico negativo alcanzado durante la pandemia de COVID-19, cuando se ubicó en 7.6.
Solo seis provincias mantienen cifras por debajo de siete muertes infantiles por cada mil nacidos: Sancti Spíritus (1.9), Cienfuegos (3.7), Matanzas (4.2), Pinar del Río (4.3), Artemisa (5) y Las Tunas (5.7).
En el resto del país, los indicadores empeoran en medio de una crítica falta de medicamentos, alimentos, personal especializado y una infraestructura médica en estado precario.
En cuanto a la mortalidad materna, el propio ministro afirmó ante los diputados: “La mortalidad materna aumentó a 56.3 frente a 37.4, con 16 defunciones reportadas”.
Aunque ocho provincias mantienen tasa cero, otras siete reportaron muertes maternas, destacándose Guantánamo (3), Holguín (3) y Santiago de Cuba (3), seguidas por Granma (2), La Habana (2), Mayabeque (1), Las Tunas (1) y Pinar del Río (1).
Portal atribuyó la situación a múltiples dificultades estructurales y volvió a responsabilizar al embargo estadounidense por el deterioro de los servicios sanitarios.
También reconoció que solo el 30% del cuadro básico de medicamentos está disponible, y que las farmacias del país cuentan con apenas el 32% de los productos esenciales.
Las alarmantes estadísticas divulgadas este lunes por el régimen contrastan con los datos reportados en 2024, cuando el Gobierno cubano informó que la tasa de mortalidad infantil hasta julio de ese año se situaba en 7.4 por cada mil nacidos vivos, ya entonces superior al 7.1 registrado en 2023, lo que confirma una tendencia sostenida al deterioro del sistema sanitario.
En 2022, sin embargo, Cuba registró la tasa de mortalidad infantil más alta en 20 años: 7.6 por mil nacidos vivos, cifra superada en 2025 con un 8.2.
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