En su segunda presentación en el Grand Prix de peso completo de Karate Combat, el coloso cubano Robelis Despaigne noqueó por la vía del nocaut técnico a Zach Pauga, asegurando su posición como retador obligatorio al campeón mundial Sam Alvey.
Sin darle margen a su rival, Despaigne salió con todo desde el inicio y castigó duramente a Pauga durante el primer asalto en el Karate Combat 55: "Last Man Standing", un torneo de una sola noche en la división de peso completo celebrado este 18 de julio en Miami.
El rostro del estadounidense terminó tan maltrecho que el médico detuvo el combate antes del segundo round. Fue un dominio absoluto y una muestra más del poder destructivo del cubano.
La victoria coloca a Despaigne en la antesala de la gloria: en su primer combate en el torneo había ganado por decisión ante Saulo Cavalari, pero esta vez dejó claro que su verdadero sello es la violencia controlada.
Con su físico imponente y un ritmo avasallante, el exmedallista olímpico de taekwondo continúa sorprendiendo en su transición al circuito profesional.
Ahora, Despaigne tendrá enfrente a Sam Alvey, campeón de dos divisiones y figura emblemática de Karate Combat. Pero para el cubano, los nombres y los títulos no intimidan.
Ya demostró que puede adaptarse y dominar con cualquier estilo. El cinturón está en juego, y Despaigne está listo para tomarlo por la fuerza.
El cubano llegó a Estados Unidos en 2022 y se estableció en Orlando, Florida, donde actualmente reside y entrena para su carrera en MMA y Karate Combat.
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