Jesaaelys Ayala, hija del reguetonero Daddy Yankee, encendió las redes al confesar en un video que eliminó completamente el azúcar de su alimentación, incluyendo incluso las frutas. Su video, que pretendía compartir parte de su proceso de transformación física, generó una lluvia de críticas en TikTok y otras plataformas.
"Dejé el azúcar por completo. Nada de frutas tampoco", dijo la influencer. Pero lo que quizás no esperaba era que ese pequeño detalle —el de las frutas— desatara la tormenta. Miles de personas cuestionaron su enfoque, señalando que no es lo mismo el azúcar procesado que la fructosa natural de una fruta, que además viene cargada de vitaminas, fibra y antioxidantes.
"Todo bien hasta que te metiste con mis frutas", le escribió una usuaria. “¿Frutas no, pero sí papas fritas?”, se burló otra. Y como era de esperarse, muchas personas comenzaron a preguntarse si su pérdida de peso se debía realmente a la dieta… o a alguna ayuda extra.
Fue entonces cuando Jesaaelys salió al paso y aclaró lo que muchos ya sospechaban: sí se está inyectando Mounjaro, un medicamento que ayuda a bajar de peso, pero no es el popular Ozempic, como muchos asumían.
“Número uno, no me he puesto Ozempic. Me he puesto Mounjaro. Número dos, lo he dicho en mis vlogs, en mis en vivos y no tengo problema en decirlo”, aseguró en otro video, dejando claro además que sin una buena alimentación, ningún medicamento funciona por arte de magia.
Aunque explicó que su decisión es personal y parte de un proceso de solo tres meses, muchas personas —incluidos nutricionistas— siguen preocupadas por el tipo de mensaje que este tipo de declaraciones puede enviar, especialmente a jóvenes que podrían imitar este estilo de vida sin orientación médica.
Jesaaelys insiste en que no está aconsejando a nadie ni diciendo que su método sea el único válido. “Esto es lo que yo estoy haciendo, por tres meses, no toda la vida”, zanjó.
¿Qué son el Ozempic y el Mounjaro?
Ozempic y Mounjaro son medicamentos originalmente diseñados para tratar la diabetes tipo 2, pero en los últimos años se han popularizado por sus efectos en la pérdida de peso.
Ozempic (semaglutida): pertenece a una clase de medicamentos llamados agonistas del receptor GLP-1, que ayudan a regular los niveles de azúcar en sangre y aumentan la sensación de saciedad, lo que puede reducir el apetito y facilitar la pérdida de peso.
Mounjaro (tirzepatida): es un medicamento más reciente que actúa sobre dos receptores diferentes (GLP-1 y GIP), lo que le permite tener un efecto más potente en la regulación del apetito, la glucosa y el metabolismo.
Ambos fármacos se administran mediante inyecciones semanales, y deben ser recetados por un profesional de la salud. Aunque han demostrado ser efectivos, no sustituyen una dieta equilibrada ni el ejercicio físico, y pueden presentar efectos secundarios, por lo que su uso debe estar supervisado por un médico.
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