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El nuevo decreto firmado por el presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, deja abierta la posibilidad de modificar las sanciones impuestas a Cuba si el Gobierno de la isla toma “medidas significativas” para abordar la emergencia nacional declarada por Washington y se alinea “suficientemente” con los intereses estadounidenses en materia de seguridad y política exterior.
La cláusula aparece en la Sección 3 de la orden ejecutiva, titulada “Autoridad de modificación”, en la que el mandatario detalla los escenarios que podrían justificar cambios o ajustes en las medidas adoptadas.
El texto precisa tres posibles circunstancias bajo las cuales Trump podría revisar la orden:
- Si surgen nuevas informaciones, recomendaciones o cambios de circunstancias que ameriten una actualización del decreto.
- Si algún país extranjero toma represalias contra Estados Unidos en respuesta a las medidas adoptadas.
- Si el Gobierno de Cuba u otro país afectado da pasos concretos para “abordar la emergencia nacional” y muestra una alineación suficiente con Washington en temas de seguridad nacional y política exterior.
Aunque la redacción no establece plazos ni compromisos explícitos, el lenguaje diplomático del documento sugiere que la puerta a una revisión de las sanciones no está completamente cerrada, siempre que el régimen cubano modifique sus políticas de cooperación con países considerados hostiles por Estados Unidos, como Rusia, China o Irán.
La orden ejecutiva, emitida el 29 de enero y efectiva desde el 30, declara una emergencia nacional al considerar que las políticas y acciones del Gobierno cubano constituyen “una amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
Como parte de esa medida, Trump autorizó la creación de un sistema arancelario que permitirá imponer gravámenes adicionales a las importaciones de países que vendan o suministren petróleo a Cuba, de forma directa o indirecta.
Firmada en la Casa Blanca, la orden se enmarca en las disposiciones de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (International Emergency Economic Powers Act), la Ley de Emergencias Nacionales (National Emergencies Act) y el Título 3 del Código de los Estados Unidos.
Preguntas frecuentes sobre las sanciones de Estados Unidos a Cuba bajo la administración Trump
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¿Qué condiciones podrían llevar a Donald Trump a reconsiderar las sanciones impuestas a Cuba?
Donald Trump podría reconsiderar las sanciones a Cuba si el Gobierno cubano toma "medidas significativas" para abordar la emergencia nacional declarada por Estados Unidos y se alinea "suficientemente" con los intereses estadounidenses en materia de seguridad y política exterior. Las circunstancias que podrían llevar a una revisión incluyen nuevas informaciones o cambios de circunstancias, represalias de otros países, o pasos concretos de Cuba para abordar la emergencia nacional.
¿Por qué se considera a Cuba una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos?
Cuba es considerada una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos debido a su alineación con países hostiles y grupos terroristas, como Rusia, China, Irán, Hamas y Hezbollah. Además, se acusa a Cuba de albergar capacidades militares e inteligencia que amenazan directamente a Estados Unidos y de ofrecer refugio a organizaciones terroristas, desestabilizando la región y violando derechos humanos.
¿Qué impacto tienen las sanciones de Estados Unidos en Cuba?
Las sanciones de Estados Unidos buscan cortar el suministro de petróleo y recursos económicos a Cuba, lo que afecta gravemente su economía, ya que depende en gran medida del petróleo importado. Estas medidas aumentan la presión económica sobre el régimen cubano, complicando aún más la situación energética y económica de la isla, que ya enfrenta apagones y escasez de productos básicos.
¿Cuál es la postura del régimen cubano ante las sanciones y amenazas de Estados Unidos?
El régimen cubano ha calificado las acciones y amenazas de Estados Unidos como un "acto de guerra" y un "chantaje", afirmando que las dificultades económicas de Cuba están diseñadas en EE. UU. y defendiendo su derecho a resolver sus problemas sin interferencias externas. A pesar del silencio oficial en algunos casos, las autoridades cubanas han rechazado cualquier negociación bajo presión y acusan a Washington de intentar asfixiar a la isla.
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