El jefe de la misión estadounidense en La Habana, Mike Hammer, confesó estar profundamente impactado por el valor de los cubanos que, aun sabiendo que pueden ser detenidos o acosados, deciden reunirse con él para contarle su realidad.
En una entrevista con el comunicador Enrique Santos, Hammer relató escenas que le provocan un "dolor tremendo", pero también una admiración inmensa por la gente común que no se calla.
Santos le preguntó qué se siente llegar a una casa y descubrir que se han llevado detenido a alguien solo por haber aceptado hablar con él. La respuesta del diplomático fue directa y emotiva:
"Primero, un dolor tremendo. Y también el coraje de ese chiquillo de 12 años que se atrevió a decir… que me dijo… 'Mira, Mike, me dijeron, me dijo Vladimir, que te dijera a ti que sí lo detuvieron'", dijo.
Hammer explicó que, desde que comenzó a recorrer distintas ciudades del país, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba advirtió de consecuencias legales a todo aquel que se reuniera con el diplomático. Aun así, decidió seguir adelante.
"Cuando empecé a hacer las giras y el MINREX sacó una declaración que cualquier persona que se reunía conmigo las podían detener, incluso encarcelar, yo dije a mi equipo: 'muchos me han pedido que vaya'. La primera gira que hice por Santa Clara, Camagüey, Trinidad, Cienfuegos… Ni una persona, ni una persona canceló su visita con nosotros", contó.
Lejos de esconderse, esos ciudadanos incluso pidieron que se hiciera pública su historia: "Con los que me reuní, todos me pidieron: 'por favor, sube esto a las redes. Por favor, danos voz. Por favor, que la gente, el mundo, vea nuestra situación'".
El funcionario reconoció que cada encuentro tiene un peso personal enorme, porque sabe que muchos de quienes le hablan pueden pagar un precio alto después,
"Es un peso enorme para mí ir a ver gente que yo sé que posiblemente van a ser detenidos e encarcelados. Pero ellos me lo piden. Ellos me dicen: 'usted, embajador, no se preocupe… Nosotros vemos la necesidad de verle a usted, hablar con usted. No estamos haciendo nada malo. Simplemente queremos expresarnos'", relató.
Y añadió la reflexión que resume su postura: "Si ellos tienen el coraje de enfrentar esto, ¿cómo no voy yo a verles? Pero sí me duele, obviamente, que a una persona la detengan simplemente por reunirse conmigo. No puede ser".
Las palabras de Hammer dibujan con crudeza el clima que se vive hoy en Cuba: un país sumido en una crisis profunda, donde la escasez, el colapso de los servicios básicos y el deterioro de la vida cotidiana se combinan con una política sistemática de vigilancia y castigo contra cualquiera que se atreva a pensar distinto o a hablar con actores externos.
En lugar de ofrecer soluciones reales a los problemas económicos y sociales, el poder ha optado por cerrar aún más el espacio cívico y convertir el miedo en una herramienta de control.
La escalada de hostigamiento contra quienes se reúnen con Hammer
La entrevista ocurre en medio de una nueva ola de denuncias por parte de la Embajada de Estados Unidos en Cuba sobre detenciones e intimidaciones a ciudadanos que intentan reunirse con el jefe de misión.
Esta misma semana, la sede diplomática informó que varias personas fueron arrestadas o amenazadas poco antes de que Hammer llegara a sus casas.
El objetivo, según Washington, es impedir cualquier contacto directo entre el diplomático y la población.
En un mensaje publicado en Facebook, Hammer relató lo ocurrido en Puerto Padre, Las Tunas:
"Quise visitar a Vladimir Martín, pero lo detuvieron poco antes de que lleguemos a su casa. ¿Por qué? Por lo menos lo liberaron después que nos fuimos. Esto le pasó a varios otros que me hubiera gustado conocer porque ellos querían hablar conmigo".
La embajada difundió además un video donde se ve al diplomático llegar a la vivienda de la familia de Vladimir. Allí conversó con un niño, quien le explica que sus padres habían sido detenidos y le pidieron que transmitiera el mensaje.
Hammer les envió su saludo y lamentó no haber podido verlos.
Activistas opositores confirmaron después que fueron arrestados Vladimir Martín Castellanos, su esposa Iliana Marrero y también Ezequiel Morales Carmenatti, todos para impedir que se reunieran con el representante estadounidense.
Pese a este patrón de vigilancia, detenciones y actos de repudio organizados, el embajador ha reiterado que seguirá yendo a donde lo inviten.
"El trabajo de un diplomático es conocer la realidad del país en el cual está destinado e informar a nuestra capital", subrayó.
La embajada también ha recalcado que ni las amenazas ni las turbas movilizadas impedirán que sigan reuniéndose con cubanos preocupados por la crisis que atraviesa el país, y ha destacado el papel de la Iglesia como uno de los pocos espacios que aún acompaña a la población.
Un país en crisis y un Estado que responde con miedo
Todo esto ocurre mientras Cuba vive uno de los momentos más duros de su historia reciente: una economía prácticamente paralizada, apagones prolongados, transporte colapsado, escasez de alimentos y medicinas, y un éxodo masivo que vacía barrios enteros.
Lejos de asumir responsabilidades y buscar salidas reales, el gobierno ha optado por reforzar el control político.
El resultado es un país donde reunirse con un diplomático, hablar de la situación o simplemente expresar una opinión puede costar una detención, un interrogatorio o algo peor.
Frente a ese escenario, las palabras de Hammer no solo retratan la represión, sino también el coraje de ciudadanos que, aun sabiendo el riesgo, se niegan a vivir en silencio.
Preguntas frecuentes sobre la visita de Mike Hammer a Cuba y la represión del régimen
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¿Por qué Mike Hammer sigue visitando a los cubanos a pesar de las amenazas del régimen?
Mike Hammer sigue visitando a los cubanos porque considera vital escuchar de primera mano las experiencias y preocupaciones del pueblo cubano. A pesar de las amenazas y actos de repudio organizados por el régimen, Hammer mantiene su compromiso de reunirse con los ciudadanos para conocer su realidad y apoyar sus aspiraciones de libertad y derechos humanos.
¿Qué consecuencias enfrentan los cubanos que se reúnen con Mike Hammer?
Los cubanos que se reúnen con Mike Hammer enfrentan la posibilidad de ser detenidos o acosados por el régimen. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba ha advertido sobre consecuencias legales para aquellos que interactúen con el diplomático, lo que ha resultado en una escalada de hostigamiento y detenciones de ciudadanos que buscan expresar sus preocupaciones al representante estadounidense.
¿Cómo ha reaccionado el gobierno de Estados Unidos ante los actos de repudio contra Mike Hammer?
El gobierno de Estados Unidos ha instado al régimen cubano a cesar los actos de repudio y la interferencia en la labor diplomática de Mike Hammer. La administración estadounidense ha reiterado su apoyo al pueblo cubano y ha subrayado que sus diplomáticos continuarán reuniéndose con los ciudadanos, a pesar de las tácticas intimidatorias del régimen.
¿Cuál es el objetivo principal de Mike Hammer al reunirse con los cubanos de a pie?
El objetivo principal de Mike Hammer es escuchar directamente las voces del pueblo cubano, comprender sus aspiraciones y preocupaciones, y amplificar sus historias ante el mundo. Su enfoque se centra en una diplomacia de cercanía que busca conocer la realidad cotidiana de los cubanos y apoyar su derecho a un futuro mejor.
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