El politólogo cubanoamericano Jorge I. Domínguez, vinculado académicamente durante décadas a la Universidad de Harvard, donde llegó a ser vicerrector para Asuntos Internacionales, cree que la lancha abatida por los guardafronteras cubanos en la mañana de este miércoles en las inmediaciones de Cayo Falcones, en Corralillo, Villa Clara, pudo haber violado las soberanías de Cuba y Estados Unidos, pero en ningún caso es una acción terrorista.
En una entrevista concedida a CiberCuba, Domínguez planteó dos escenarios: si son ciudadanos actuando en su propio país podría no ser violación de la soberanía, pero si residían en EE. UU. y usaron una lancha matriculada en Florida, sí habría violación de la soberanía cubana y es por este enfoque por el que se inclina.
Tras lo ocurrido, cree que si en los próximos días hay una condena clara por parte del secretario de Estado, Marco Rubio, advirtiendo de que estas tragedias no pueden repetirse, se rebajaría la tensión entre Cuba y Estados Unidos, pese a que la Portavocía de la Presidencia rusa dijo que en estos momentos, lo ocurrido con la lancha, sube el voltaje a la tensión entre los dos países.
En esencia, Domínguez viene a decir que una condena de EE.UU a lo ocurrido, reduciría tensiones y clarificaría la ilegalidad en ambos países. Pero, por el contrario, la falta de condena aumentaría los roces con Cuba.
Al referirse a la tragedia que ha dejado cuatro cubanos muertos y seis heridos en la lancha y un comandante del régimen, lesionado por la parte de los guardacostas, Domínguez ve inapropiado el uso de “terroristas” para desacreditar opositores y define terrorismo como violencia contra inocentes no combatientes. De hecho, compara lo ocurrido con "un combate con guardafronteras (fuerzas del Estado) y eso, insistió, "no es terrorismo. Sería terrorismo atacar civiles en una plaza, no enfrentarse a las Fuerzas Armadas".
En este sentido recordó el criterio clásico de que, en un conflicto armado, hay que proteger a los civiles (hombres, mujeres y niños), algo que viene desde Santo Tomás de Aquino. "En este caso (el de la lancha) fue un combate entre armados", recalcó.
A estas alturas, Domínguez considera que ya debe haber intercambio de información entre el FBI y el Ministerio del Interior de Cuba y se debe estar gestionando una posible autorización para que agentes del FBI viajen a Villa Clara, inspeccionen in situ y comparen hallazgos. Él, de hecho, pone el acento en que la postura del secretario de Estado por Marco Rubio y la distancia marcada cuando se le preguntó por la ocurrido con la lancha, sugieren conocimiento preliminar del caso, aunque declaró que abrirán una investigación y tomarán medidas en consecuencia.
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