El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, defendió este martes en el Capitolio la decisión de la administración de Donald Trump de no someter a votación previa en el Congreso el ataque militar contra Irán, en medio de crecientes cuestionamientos por parte de legisladores demócratas.
Ante la prensa, Rubio fue directo cuando se le preguntó por qué no se notificó con antelación a los miembros del Congreso.
“No podemos notificar a 535 miembros del Congreso. Que voten lo que quieran. No hay ninguna ley que diga que tengamos que hacerlo”, aseveró.
El jefe de la diplomacia estadounidense insistió en que “no existe ninguna ley que obligue al presidente a pedir permiso” para ordenar una operación militar como la lanzada el sábado contra el régimen iraní.
Notificación al “Grupo de los Ocho”
Rubio aseguró que la Casa Blanca sí cumplió con los procedimientos legales vigentes al informar a los líderes legislativos correspondientes.
“Lo hicimos. Notificamos a los líderes del Congreso. Informamos al Grupo de los Ocho dos veces. Hemos cumplido con la ley al 100%”, afirmó.
También añadió: “Ninguna ley exige al presidente (…) Ninguna administración presidencial ha aceptado jamás la Ley de Poderes de Guerra como constitucional. Dicho esto, acatamos las notificaciones 48 horas después”.
Incluso comparó la frecuencia de las reuniones informativas actuales con la administración anterior.
“He participado en más reuniones informativas de la Banda de los Ocho que en los cuatro años de Biden. Estuve en la Banda de los Ocho. Cumplimos la ley y seguiremos cumpliéndola”, dijo.
El llamado Grupo de los Ocho es el mecanismo legal mediante el cual el poder ejecutivo puede informar de asuntos de inteligencia altamente clasificados a un círculo reducido de líderes del Congreso.
Está integrado por los líderes de la mayoría y la minoría del Senado y la Cámara de Representantes, así como por los presidentes y los miembros de mayor rango de los comités de Inteligencia de ambas cámaras, según lo establecido en el Título 50 del Código de los Estados Unidos.
En circunstancias normales, la ley exige que el presidente mantenga plenamente informados a los comités de inteligencia sobre actividades significativas.
Sin embargo, el mismo marco legal contempla que, en “circunstancias extraordinarias”, el mandatario puede limitar la notificación a ese grupo reducido cuando considere esencial restringir la información sobre una acción encubierta.
“Los golpes más duros aún están por venir”
Las declaraciones de Rubio sobre la legalidad de la operación se produjeron en el contexto de una ofensiva militar que, según la administración Trump, busca neutralizar la capacidad misilística de Irán.
El secretario de Estado advirtió que la campaña no ha terminado: “No voy a desvelar los detalles de nuestros esfuerzos tácticos, pero los golpes más duros aún están por llegar por parte del ejército estadounidense. La próxima fase será aún más castigadora para Irán de lo que es ahora”.
Rubio sostuvo que el objetivo central es destruir la capacidad iraní de fabricar y desplegar misiles balísticos y drones de ataque.
“Nuestra misión y nuestro enfoque es la destrucción de la capacidad de misiles balísticos de Irán y de fabricarlos, así como la amenaza del embarque global”, afirmó.
Además, reiteró el argumento de la Casa Blanca de que Teherán representaba una “amenaza inminente” para Estados Unidos y sus aliados. Según explicó, el Departamento de Defensa concluyó que esperar un primer golpe iraní habría sido más costoso en vidas humanas.
“El Departamento de Guerra evaluó que si esperábamos que ellos nos golpeasen primero (…) entonces hubiésemos sufrido más bajas y más desastre”, dijo Rubio.
Y añadió: “La administración trabajó de manera proactiva y defensiva para prevenir mayores daños. Si no lo hubiésemos hecho, habría habido alguna audiencia en el Capitolio acerca de cómo sabíamos que esto iba a pasar y no actuamos de manera proactiva para prevenir pérdidas de vida”.
En su valoración estratégica, sostuvo que la operación “tenía que suceder” tarde o temprano.
“Irán en un año habría cruzado la línea de inmunidad y tendría misiles de corto alcance y tantos drones que nadie hubiese podido hacer nada al respecto porque hubiesen tenido de rehén al mundo”, afirmó.
Debate político en Washington
La ofensiva ha generado fuertes críticas entre legisladores demócratas, que cuestionan tanto la tesis de la amenaza inminente como la decisión de no solicitar autorización formal del Congreso.
El senador Mark Warner, miembro del Comité de Inteligencia, declaró que, según la información disponible, “no había ninguna amenaza inminente para Estados Unidos”, y sostuvo que el presidente debe justificar por qué era “tan crucial” iniciar una guerra por decisión propia.
Rubio, por su parte, negó que el cambio de régimen sea el objetivo declarado de Washington, pese a que los ataques estadounidenses e israelíes han eliminado a figuras clave del liderazgo iraní.
“Si bien nos encantaría ver un nuevo régimen, la conclusión es que, sin importar quién gobierne ese país dentro de un año, no van a tener estos misiles balísticos ni van a tener estos drones para amenazarnos. Ese es el objetivo de esta misión”, subrayó.
También admitió que actualmente no existen intercambios diplomáticos con Teherán y no descartó escenarios de mayor escalada, aunque minimizó la posibilidad inmediata de una invasión terrestre.
Mientras tanto, el presidente Donald Trump defendió la ofensiva como “nuestra última y mejor oportunidad para atacar (…) y eliminar las intolerables amenazas que plantea este régimen enfermo y siniestro”, asegurando además que las operaciones militares avanzan más rápido de lo previsto.
El debate sobre los límites del poder presidencial en tiempos de guerra vuelve así al centro de la política estadounidense, con una administración que reivindica haber actuado dentro del marco legal y una oposición que exige explicaciones más detalladas sobre la urgencia y la constitucionalidad de la decisión.
Preguntas frecuentes sobre el ataque de Estados Unidos a Irán y su contexto político
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¿Por qué la administración Trump decidió no notificar al Congreso sobre el ataque a Irán?
Marco Rubio, secretario de Estado, argumentó que no existe ninguna ley que obligue al presidente a pedir permiso al Congreso para ordenar una operación militar como la lanzada contra Irán. Además, se notificó al "Grupo de los Ocho", cumpliendo con los procedimientos legales vigentes.
¿Cuál es el objetivo del ataque militar de Estados Unidos en Irán?
El secretario de Estado, Marco Rubio, señaló que el objetivo central es destruir la capacidad de Irán de fabricar y desplegar misiles balísticos y drones de ataque. La administración Trump considera que Irán representa una amenaza inminente que debe ser neutralizada para proteger a Estados Unidos y sus aliados.
¿Cómo justifica el gobierno de Trump las acciones militares contra Irán?
La administración Trump defiende que la operación es proactiva y defensiva, con el objetivo de prevenir mayores daños y bajas humanas. Según Rubio, esperar un primer golpe iraní habría resultado en más víctimas, y la acción busca eliminar una "amenaza inminente".
¿Qué críticas enfrentan las decisiones de Trump respecto al ataque a Irán?
Legisladores demócratas cuestionan la falta de autorización formal del Congreso y la tesis de una amenaza inminente por parte de Irán. El senador Mark Warner, por ejemplo, ha pedido al presidente que justifique la urgencia de iniciar una guerra de forma unilateral.
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