El gobernante Miguel Díaz-Canel aseguró este viernes, en comparecencia televisiva, que el Gobierno cubano ya aplica medidas para enfrentar la crisis energética, aunque admitió que sus resultados no se perciben todavía “en toda su dimensión” debido a la magnitud del problema.
“Hay soluciones que lo que pasa [es] que la magnitud del problema es tan grande que no se ven”, afirmó con cinismo, al defender la respuesta oficial en medio de apagones prolongados y al vincular el deterioro del sistema eléctrico con lo que llamó el “bloqueo energético” impuesto por Estados Unidos.
El gobernante presentó la situación energética como el asunto que “más incomodidad” y “más malestar” está causando en la población en estos momentos.
En su explicación, insistió en que el agravamiento reciente de los apagones responde al recrudecimiento de ese “bloqueo energético” y sostuvo que el país se venía preparando de antemano para ese escenario con “todo un grupo de propuestas de acciones” y medidas que, dijo, ya están en desarrollo.
¿La culpa es del "bloqueo"?
Díaz-Canel afirmó que en los últimos tres meses no ha entrado combustible al país. Justificó que, ante esa situación, Cuba ha estado generando electricidad durante el día con crudo nacional, termoeléctricas y el aporte de las fuentes renovables de energía, especialmente los parques fotovoltaicos, cuyo peso situó entre 49 y 51 por ciento en dependencia del sol y de las condiciones del sistema.
Añadió que por la noche la generación descansa en las termoeléctricas y en el gas acompañante de la extracción del crudo nacional.
En su intervención, detalló que antes de la semana pasada aún quedaban determinadas disponibilidades de fuel oil y diésel que se usaban en dos emplazamientos fundamentales del sistema electroenergético: motores de generación distribuida en Moa y un sistema de motores en Mariel.
Sin embargo, aseguró que, tras tres meses sin entrada de combustible, se agotaron esas reservas y salió del sistema “un número considerable de megawatts”, sobre todo para el horario pico y el horario nocturno.
A partir de ahí, describió una cadena de consecuencias técnicas que, según dijo, llevó al sistema a una situación de gran inestabilidad.
Señaló que la salida de esas plantas provocó oscilaciones, una salida brusca de la termoeléctrica de Guiteras y posteriormente un “blackout”, sin nombrarle apagón masivo.
En su justificación, también sostuvo que la recuperación del sistema exigió combustible incluso en los grupos de las islas para dar señales iniciales que permitieran arrancar termoeléctricas y sincronizar parques fotovoltaicos.
No es la misma crisis, dice
El mandatario diferenció la crisis actual de momentos anteriores. Dijo que en enero y febrero el Gobierno había logrado mantener apagones “no superiores” a los de diciembre y que había controlado la situación “de una manera efectiva” con las estrategias trazadas, aunque reconoció que ya existían cortes prolongados.
Según su versión, la diferencia radica en que ahora se perdieron esas capacidades adicionales de generación distribuida y eso volvió mucho más frágil al sistema.
Díaz-Canel aseguró además que Cuba tiene disponibles más de 1.400 megawatts de generación distribuida recuperada, pero que no ha podido emplearlos por falta de combustible.
Argumentó que, si el país dispusiera de ese recurso, podría sumar esa generación en las noches, reducir notablemente el déficit del horario pico y disminuir las afectaciones.
También señaló que la inestabilidad obliga a administrar "con cautela" la energía solar. Según explicó, no siempre puede aprovecharse toda la potencia de los parques fotovoltaicos durante el día, porque el sistema requiere regular frecuencia con mayor o menor conexión de esos parques para evitar nuevos colapsos.
En su comparecencia, Díaz-Canel reconoció el fuerte impacto social de la crisis. Dijo que ha habido circuitos y comunidades, no solo en La Habana sino también en provincias, con más de 30 horas de apagón, y admitió que eso provoca “excitabilidad”, “malestar” y “angustia” en la población.
Añadió que la falta de electricidad afecta al mismo tiempo el abasto y bombeo de agua, los servicios productivos, las comunicaciones, la atención médica, la educación y el transporte.
Pese a ese reconocimiento, el gobernante rechazó que la responsabilidad recaiga sobre el Gobierno, la Revolución o la Unión Eléctrica.
“La culpa no es del gobierno, la culpa no es de la revolución”, afirmó.
En cambio, atribuyó la situación directamente al “bloqueo energético” y elogió el esfuerzo de los trabajadores del sector eléctrico, a quienes describió como “titanes” que, según dijo, laboran durante largas jornadas aun cuando sus propias familias también padecen los apagones.
Díaz-Canel lamentó asimismo que, en medio del malestar que calificó de legítimo, haya personas que respondan “injuriando” a la Revolución, al Gobierno o a la institución eléctrica. A su juicio, el país está haciendo “lo imposible” por superar una coyuntura excepcional.
Preguntas frecuentes sobre la crisis energética en Cuba
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¿Qué soluciones propone Díaz-Canel para la crisis energética en Cuba?
El gobernante Miguel Díaz-Canel mencionó que el Gobierno cubano está implementando un conjunto de medidas para enfrentar la crisis energética. Entre ellas, destacó el uso de crudo nacional, las termoeléctricas y fuentes renovables de energía como los parques fotovoltaicos. También habló de un plan para producir electricidad a partir de desechos mediante biogás. Sin embargo, los resultados de estas medidas no son visibles debido a la magnitud del problema.
¿Por qué Díaz-Canel culpa al "bloqueo energético" de Estados Unidos?
Díaz-Canel responsabiliza al "bloqueo energético" de Estados Unidos por la crisis energética en Cuba. Según él, las sanciones y restricciones impuestas por EE. UU. han dificultado la importación de combustibles como diésel y fuel oil, esenciales para la generación eléctrica. El gobernante sostiene que esta situación ha llevado a apagones prolongados y dificultades para sostener el sistema eléctrico nacional.
¿Cómo afecta la crisis energética a la vida diaria en Cuba?
La crisis energética en Cuba afecta gravemente la vida diaria de los ciudadanos. Los apagones prolongados impactan el suministro de agua, las comunicaciones, la atención médica, la educación y el transporte. Además, la escasez de electricidad agrava la crisis económica, dificultando la producción de alimentos y el funcionamiento de servicios básicos, lo que genera un gran malestar social.
¿Cuál es la estrategia del Gobierno cubano ante la crisis energética?
El Gobierno cubano ha priorizado el uso de fuentes renovables como la energía solar para mitigar el déficit energético. Además, ha implementado medidas para aumentar la producción nacional de petróleo y gas acompañante, y ha recuperado capacidades de generación eléctrica. Sin embargo, la falta de combustible sigue siendo un obstáculo significativo para mejorar la situación.
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