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El excongresista cubanoamericano Joe García criticó este lunes con dureza la retórica del gobierno cubano sobre el embargo estadounidense, calificándola de "ridícula" en respuesta a una publicación en X (Twitter) que reaccionaba a una entrevista exclusiva que el viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga concedió a NBC News, en la que el funcionario atribuyó los males económicos de la isla a la política de Washington.
García fue directo en su mensaje: "La retórica en esta entrevista, hay que reconocerlo, solo se ha emitido una pequeña parte, es ridícula. El representante de Cuba aquí simplemente reitera su interminable retórica de ser víctimas del embargo. Los problemas de Cuba no son el embargo; el embargo es un factor, pero es uno pequeño comparado con todos los que enfrentan el pueblo cubano, los inversores y todos los que intentan hacer negocios con Cuba".
El detonante fue la entrevista de Fraga a NBC News —quien además ocupa el cargo de ministro de Comercio Exterior e Inversión— en la que anunció que Cuba permitirá a sus nacionales en el exterior invertir y ser propietarios de negocios privados en la isla. "Cuba está abierta a tener una relación comercial fluida con empresas estadounidenses y también con cubanos residentes en Estados Unidos y sus descendientes", declaró el funcionario.
Al mismo tiempo, Fraga insistió en la narrativa oficial: "El bloqueo de Estados Unidos, la política de hostilidad contra Cuba, es sin duda un elemento que afecta el desarrollo de estas transformaciones. El bloqueo nos priva del acceso a financiamiento, acceso a tecnología, acceso a mercados, y en los últimos años ha estado específicamente dirigido a privar a nuestro país del acceso a combustible".
García, que ha abogado por el diálogo con Cuba pero exigiendo cambios políticos reales, rechazó esa narrativa de victimización y añadió que "los viejos hábitos son difíciles de romper para el gobierno cubano". El excongresal ha propuesto públicamente que Cuba libere a presos políticos como primer paso, y que EE.UU. responda levantando restricciones del embargo al sector privado cubano. En esa misma línea, Carlos Giménez ha advertido que no habrá inversión estadounidense en Cuba sin cambios políticos reales.
El anuncio de Fraga llega en un momento de crisis extrema: el presidente Díaz-Canel confirmó el viernes 13 de marzo que no han llegado envíos de petróleo a Cuba en los últimos tres meses. El sábado, la Unión Eléctrica reportó un déficit de generación de más de 2,000 megavatios, con apagones que superan las 20 horas diarias en varias provincias.
Ese mismo día, manifestantes en Morón (Ciego de Ávila) lanzaron piedras a la sede del Partido Comunista, incendiaron mobiliario y gritaron "¡Libertad!" y "Patria y Vida", con al menos cinco detenidos. Las protestas en Morón tuvieron amplia repercusión y llegaron a medios internacionales.
El contexto diplomático también es inédito: Díaz-Canel confirmó conversaciones con la administración Trump al más alto nivel el viernes, y este domingo el presidente estadounidense declaró a bordo del Air Force One: "Creo que muy pronto haremos un trato o haremos lo que tengamos que hacer". Mientras tanto, analistas señalan que Díaz-Canel vuelve a la retórica antiimperialista incluso mientras negocia con Washington.
Para García, cualquier avance real pasa por la diáspora cubana, pero no a través de maniobras retóricas: "Cualquier cosa que Cuba haga para avanzar requerirá a los cubanos en el exterior", ha señalado el excongresal. Una visión que comparte el empresario cubanoamericano Saladrigas, quien sostiene que la diáspora deberá financiar la transición cubana.
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