La congresista republicana cubanoamericana María Elvira Salazar publicó un video en su cuenta de X en el que rechazó de forma categórica cualquier negociación con el régimen cubano que no tenga como objetivo una transición plena hacia la democracia.
"No se negocia con los Castro, ni se negocia con ese régimen. Aquí solamente se habla para ver cómo es la transición hacia la democracia, la libertad y todos los derechos humanos que ese pueblo se merece", afirmó la legisladora por Florida.
Salazar fue explícita al rechazar el llamado "modelo chino", es decir, una apertura económica con control político del partido único, como salida para Cuba.
"Conmigo no cuenten si se trata de mantener lo que es el modelo chino, que es tienen el poder político en la mano y entonces le dan la economía a las masas y a los empresarios. Eso no existe en este escenario", advirtió.
La congresista también fue categórica sobre quiénes no tendrán cabida en ningún escenario que ella respalde.
"Perpetuar a los castros o a algunos de sus amiguitos o a algunos de los violadores o a algunos de los que estaban en Villamarista, gente de ese aparato, conmigo no cuenten", subrayó.
Salazar planteó la necesidad de un proceso ordenado que incluya "juicios" a lo "Nuremberg" y un pase de cuentas sin derramamiento de sangre y descartando también una guerra civil.
"La única salida en Cuba es una transición hacia la democracia", la libertad y los derechos humanos que el pueblo cubano merece, escribió en su publicación.
Sus palabras cobran especial relevancia porque ese mismo día el régimen anunció medidas de apertura económica para cubanos en el exterior -participación en empresas privadas, tierras en usufructo y cuentas bancarias en divisas- presentadas por el viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva Fraga, sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro.
Las declaraciones de María Elvira llegan, además, en un momento de máxima tensión diplomática, con contactos confirmados entre Washington y La Habana.
El propio presidente Donald Trump confirmó la existencia de esos contactos, calificó a Cuba de "nación fallida" y aseguró que tendrá el honor de tomar Cuba.
"Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Tomar Cuba. O sea, si la libero, la tomo. Pienso que puedo hacer lo que quiera con ello", dijo el presidente estadounidense.
Posición de otros congresistas cubanoamericanos
El pasado 11 de marzo, Salazar y su colega Mario Díaz-Balart ya habían declarado conjuntamente que cualquier negociación entre EE.UU. y Cuba debe incluir la salida total del poder de la familia Castro.
"No podemos dejar a ninguna Castro; aquí, solamente si están hablando con algún Castro, es para cuándo se van, cómo se van, cómo van a ser las condiciones, pero no para que nadie se quede", señaló Salazar en aquella ocasión.
Díaz-Balart fue igualmente directo: "Aquí no hay confusión: todo el mundo sabe quién controla ese régimen; ese régimen tiene que desaparecer; no hay negociaciones para mantener ese régimen para darle oxígeno a ese régimen".
El contexto en que se producen estas declaraciones es de una Cuba al borde del colapso.
El país proyecta una contracción del PIB de -7,2% en 2026, con apagones prolongados y escasez generalizada agravada por el corte del suministro petrolero venezolano.
El régimen anunció liberación de 51 presos políticos como gesto hacia Washington, pero Prisoners Defenders documenta 1,214 presos políticos en la isla y registró 28 nuevos detenidos solo en febrero.
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