Evelyn Vargas Rodríguez, ciudadana cubana residente en la isla, lleva dos años y medio intentando obtener la custodia de sus nietos, internados en un centro de acogimiento en Palma de Mallorca, España, sin que las autoridades le hayan dado una respuesta definitiva. Desesperada, se puso en contacto con CiberCuba para pedir ayuda pública.
Los Servicios Sociales españoles retiraron la custodia a los padres de los menores por problemas de adicción, según el testimonio de esta abuela. La madre de los niños reside en Suiza y el padre, en Mallorca. Los Servicios Sociales se han hecho cargo de los menores ante esa situación de desamparo. Evelyn Vargas, desde Cuba, se presentó como la única familiar dispuesta a hacerse cargo de ellos.
«La madre vive en Suiza, padece alcoholismo. El padre también. Ellos no han podido recuperarse todavía y yo pedí la custodia temporal de los niños como abuela, porque no hubo nadie más que lo hiciera», explicó la mujer.
Evelyn Vargas inició un proceso de acogimiento a través de la Cruz Roja Internacional. Las investigaciones realizadas en Cuba concluyeron que ella estaba en condiciones de recibir a sus nietos en el país. Sin embargo, ese dictamen favorable no se ha traducido en ninguna resolución: el proceso lleva paralizado más de dos años y medio.
«Me dijeron que sí, que yo estaba en condiciones de poderlos tener en mi país, pero hace dos años y medio que están esperando porque el padre se recupere o la madre, y todavía no han podido hacerlo, y tampoco me dan la custodia a mí», denunció.
La abuela también intentó obtener una visa humanitaria en la Embajada de España en Cuba para viajar a Mallorca y gestionar el proceso desde allí, pero le fue denegada. Las autoridades consulares le informaron que necesita una carta de invitación de alguien residente en España, y ella no cuenta con ningún contacto en ese país.
«Me han dicho que para eso tengo que tener a alguien en el exterior que me ponga una carta de invitación para poder ir donde están ellos, y me es imposible. No tengo a nadie, no tengo quien me ayude», señaló.
Ese requisito crea un círculo vicioso: sin contactos en España no puede tramitar el visado, y sin viajar no puede gestionar el proceso de custodia en persona. El Defensor del Pueblo español ha intervenido en casos similares de visado humanitario ante el Consulado General de España en La Habana.
La situación se agrava por una segunda crisis: hace aproximadamente nueve meses, Evelyn perdió todo contacto con su hija, la madre de los niños. Nadie en el entorno de la joven en Suiza sabe dónde está.
«Hace nueve meses ya que no sé de ella, no sé dónde está, no sé qué hace. Le he pedido a compañeros de ella ahí en Suiza que me digan si la han visto. Nadie la ve, no tengo a nadie a quien acudir para saber de mi hija», relató con angustia.
Evelyn Vargas ha recorrido embajadas, organismos internacionales y consulados sin obtener resultados. Su llamado es directo: pide que instituciones, medios de comunicación o cualquier persona que pueda intervenir lo haga para que sus nietos salgan del centro de acogida y puedan estar con ella.
«No es para que los niños estén todo ese tiempo en un centro de acogimiento teniendo familia, teniendo a su abuela presente, su abuela que los quiere, que siempre ha estado presente, que los adora», afirmó. En casos de niños separados de sus familias como este, la distancia geográfica y las barreras migratorias que enfrentan los cubanos agravan el sufrimiento de familias que no encuentran salida institucional.
«Soy una abuela que siempre ha estado pendiente a sus nietos y una madre pendiente a su hija, pero no sé nada de ella. Ayúdenme, se lo pido encarecidamente», concluyó Evelyn Vargas.
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