La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) abrió una investigación formal tras confirmarse que el helicóptero presidencial Marine One, con el presidente Donald Trump a bordo, se acercó el martes a menos de 1,6 kilómetros de un avión comercial en el espacio aéreo de Washington, en lo que las autoridades describen como una posible violación de los procedimientos de seguridad.
El incidente ocurrió alrededor de las 2:33 de la tarde, hora del Este, cuando Marine One despegó desde la zona de la Elipse, cerca de la Casa Blanca, con destino a la Base Conjunta Andrews, donde Trump abordó su avión para viajar a California, según informó la agencia EFE.
¿Qué ocurrió exactamente?
Apenas un minuto después del despegue del helicóptero presidencial, el vuelo Envoy Air 3742 -un Embraer E-170 operado para American Airlines con destino a Pensacola, Florida- partió del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan.
Las dos aeronaves quedaron a menos de una milla de distancia, según dos fuentes citadas por el New York Times, es decir, por debajo de los mínimos reglamentarios que exigen al menos 2,40 kilómetros de separación horizontal y 150 metros de separación vertical.
La Administración Federal de Aviación (FAA) confirmó el episodio con cautela: según su «análisis preliminar de seguridad, hubo una momentánea pérdida de separación después de la cual cada aeronave se alejó la una de la otra».
La agencia añadió que «el controlador aéreo estuvo en contacto tanto con el piloto comercial como con el piloto del Marine One durante la pérdida de separación», y subrayó que las aeronaves no parecían estar en trayectoria de colisión.
La Casa Blanca descarta el peligro
El portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, salió al paso de las informaciones con una declaración a la AFP en la que minimizó el riesgo: «Los vuelos Marine One son piloteados por algunos de los mejores aviadores en el mundo».
«En ningún momento el presidente estuvo en peligro», afirmó Desai.
Pese a las garantías oficiales, la NTSB anunció que investiga «el reportado evento de pérdida de separación entre Marine One y una aeronave comercial» que despegó de Reagan, sin ofrecer más detalles en su comunicado inicial.
El protocolo que no se habría aplicado a tiempo
El punto central de la investigación es si se cumplió el protocolo establecido tras la tragedia aérea del 29 de enero de 2025 en el río Potomac, cuando un helicóptero Black Hawk del Ejército colisionó con un vuelo regional de American Airlines cerca del mismo aeropuerto, causando la muerte de las 67 personas a bordo de ambas aeronaves.
Tras aquel accidente, la FAA adoptó una política de detener completamente el tráfico comercial en Reagan cada vez que Marine One opera en las cercanías, con excepciones muy limitadas.
Según fuentes citadas por Reuters y CNN, ese protocolo no se habría aplicado a tiempo el martes: el audio de control de tráfico aéreo captó una llamada de «tres minutos para el despegue» antes de la salida de Marine One, lo que sugiere que el tráfico comercial aún estaba en movimiento cuando el helicóptero presidencial comenzó su maniobra.
Un espacio aéreo bajo escrutinio permanente
El Aeropuerto Nacional Ronald Reagan es uno de los entornos aéreos más complejos de Estados Unidos por su proximidad al centro de Washington, la Casa Blanca y las zonas de vuelo presidencial.
Tras el accidente de enero de 2025, la FAA redujo el número de llegadas por hora en Reagan de 36 a 26 y cerró indefinidamente el corredor de helicópteros cercano al aeropuerto.
El incidente de martes se produjo en ese mismo espacio aéreo y vuelve a poner bajo escrutinio la coordinación entre el tráfico comercial y los movimientos del transporte presidencial, justo cuando Trump había declarado una emergencia nacional en los aeropuertos meses atrás en respuesta a la crisis de seguridad aérea.
Pese al susto, los vuelos comerciales en Reagan continuaron con normalidad tras el episodio y no se registraron suspensiones adicionales, según confirmó la FAA.
Preguntas frecuentes sobre el incidente de seguridad del helicóptero de Trump
CiberCuba te lo explica:
¿Qué sucedió con el helicóptero presidencial Marine One en Washington?
El helicóptero presidencial Marine One se acercó a menos de 1,60 kilómetros de un avión comercial en el espacio aéreo de Washington, lo que fue descrito como una posible violación de los procedimientos de seguridad. Este incidente ha llevado a la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) a abrir una investigación formal.
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¿Cuál fue la respuesta de la Casa Blanca ante el incidente del Marine One?
El portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, minimizó el riesgo afirmando que en ningún momento el presidente estuvo en peligro y destacó la pericia de los pilotos de Marine One. A pesar de estas declaraciones, la NTSB sigue investigando el evento.
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¿Qué medidas de seguridad se deberían haber aplicado durante el vuelo de Marine One?
Tras un accidente en enero de 2025, la Administración Federal de Aviación (FAA) implementó un protocolo que detiene todo el tráfico comercial en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan cuando Marine One opera en las cercanías. Según fuentes, este protocolo no se aplicó a tiempo durante el incidente reciente.
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¿Cómo está afectando este incidente a la seguridad aérea en Washington?
El incidente ha puesto nuevamente bajo escrutinio la coordinación del tráfico aéreo en Washington, un área ya compleja debido a su proximidad a la Casa Blanca y otras zonas de vuelo presidencial. La seguridad aérea en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan está siendo revisada para evitar futuros incidentes similares.
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