
La Conferencia Episcopal de Costa Rica envió el pasado martes 20,000 hostias sin consagrar a Cuba, sumándose a una cadena de solidaridad regional que busca sostener la celebración de la Eucaristía en la isla ante una crisis que se prolonga desde hace semanas, según informó el semanario Eco Católico.
La donación fue confirmada por el padre Ricardo Cerdas Guntanis, Secretario Adjunto de la Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR), quien explicó que la situación en la isla «ha movido la solidaridad de las iglesias hermanas de la región».
Las formas fueron elaboradas en la Fábrica de Hostias de la propia Conferencia Episcopal, la misma que abastece regularmente a las diócesis y parroquias costarricenses a través de sus tiendas La Sacristía.
El paquete fue recibido en Cuba por el padre José Araya, de la Congregación del Santísimo Redentor, sacerdote que durante diez años sirvió en la provincia de Alajuela, especialmente en la Parroquia de La Agonía.
La CECOR atribuyó la crisis a dos factores: «la falta de materia prima como la harina y los constantes apagones de electricidad en la isla», que han afectado gravemente la producción de hostias «desde hace semanas».
El único proveedor de hostias para todas las parroquias de Cuba es el Monasterio de Santa Teresa y San José, sede de las Carmelitas Descalzas en El Vedado, La Habana, lo que convierte cualquier interrupción en su producción en una crisis de alcance nacional.
Desde inicios de junio, las religiosas advirtieron que los apagones —que en algunos momentos dejaron a La Habana sin electricidad hasta 20 o 24 horas diarias— les impedían operar la maquinaria necesaria para elaborar las formas.
El sacerdote cubano Rolando Montes De Oca lo explicó así a ACI Prensa: «En los momentos que hay luz es muy inestable, es muy poco tiempo. Entonces las religiosas no pueden hacer las hostias, están haciendo muy pocas».
Ante esa emergencia, las Carmelitas anunciaron que debían racionar la reserva disponible. «Ellas las van a racionalizar para que un poquito le alcance a cada sacerdote, eso significa en la práctica que no habrá suficiente, que no hay todas las que necesitamos, que habrá muy pocas», añadió Montes De Oca.
La respuesta regional comenzó en junio, cuando la Arquidiócesis de Panamá envió 35,000 hostias a Cuba y la Arquidiócesis de San Juan de Puerto Rico remitió otras 300,000 formas para sostener la celebración de la Eucaristía en la isla.
No es la primera vez que Cuba enfrenta esta situación: en noviembre de 2022, la producción de hostias ya se había suspendido por falta de harina, y fue retomada tras donaciones desde Miami, Puerto Rico y España, además de una asignación estatal.
El cardenal Juan de la Caridad García Rodríguez, arzobispo de La Habana, valoró el gesto de las iglesias hermanas con estas palabras: «Constituyen un signo visible de comunión entre las Iglesias y una expresión concreta de la unidad que nace de la Eucaristía».
Preguntas frecuentes sobre la crisis de producción de hostias en Cuba y la respuesta internacional
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué se ha donado un gran número de hostias a Cuba?
La donación de hostias a Cuba se debe a una crisis en su producción local, causada principalmente por la falta de electricidad y materia prima como la harina. Este problema ha afectado la capacidad del Monasterio de Santa Teresa y San José, el único proveedor en la isla, para producir las hostias necesarias para las misas católicas. Iglesias de países como Costa Rica, Panamá y Puerto Rico han enviado hostias para ayudar a paliar esta situación.
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¿Cuál es el impacto de la crisis energética en la producción de hostias en Cuba?
La crisis energética en Cuba ha llevado a apagones prolongados, que en algunos casos han dejado sin electricidad a zonas como La Habana hasta por 24 horas diarias. Esto ha impedido que las monjas carmelitas puedan operar la maquinaria necesaria para elaborar las hostias, lo que ha obligado a racionar las reservas disponibles entre las parroquias del país.
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¿Cómo han respondido las iglesias hermanas a la necesidad de hostias en Cuba?
Las iglesias hermanas en la región han respondido con solidaridad enviando cientos de miles de hostias a Cuba. Desde junio, la Arquidiócesis de San Juan de Puerto Rico envió 300,000 hostias, mientras que la Arquidiócesis de Panamá remitió 35,000 hostias. La Conferencia Episcopal de Costa Rica también ha contribuido con el envío de 20,000 hostias.
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¿Qué medidas ha tomado la Iglesia cubana para enfrentar la escasez de hostias?
La Iglesia cubana ha comenzado a racionar las hostias disponibles para que cada sacerdote reciba al menos una pequeña cantidad. Además, se ha solicitado ayuda internacional, y la respuesta ha sido la llegada de donaciones de hostias desde varias regiones, lo que ha permitido continuar con la celebración de la Eucaristía en las iglesias cubanas.
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