
Los negocios minoristas de Miami-Dade no pueden simplemente colocar un cartel de «No Cash Accepted» (No se acepta efectivo) y rechazar el dinero en efectivo de sus clientes.
Una ordenanza del condado obliga a aceptar billetes y monedas en numerosas transacciones presenciales y contempla sanciones que pueden alcanzar los 1,000 dólares para quienes incumplan reiteradamente la norma.
La disposición volvió a cobrar actualidad después de que el Miami Herald explicara este domingo qué pueden hacer los establecimientos que desean operar sin efectivo y recordara que, aunque Florida no cuenta con una obligación estatal equivalente, Miami-Dade sí mantiene su propia regulación.
La página oficial del condado es explícita: Miami-Dade prohíbe a los negocios o entidades que ofrecen bienes y servicios minoristas negarse a recibir efectivo. La norma rige tanto en las zonas incorporadas como en las no incorporadas del condado.
La prohibición no se limita a rechazar los billetes en la caja. Un comercio tampoco puede colocar un letrero anunciando que no acepta efectivo ni cobrar un precio superior a quienes decidan pagar en cash en las transacciones cubiertas por la ordenanza.
Los clientes que consideren que sus derechos han sido vulnerados pueden presentar una queja ante la División de Protección al Consumidor de Miami-Dade.
La normativa fue aprobada por unanimidad por la Comisión de Miami-Dade en mayo de 2022.
Miami Herald informó entonces que la iniciativa buscaba frenar la expansión de establecimientos completamente digitales, especialmente por el impacto que esta modalidad podía tener sobre adultos mayores, personas de bajos ingresos, personas con discapacidades y residentes sin acceso sencillo a tarjetas o sistemas electrónicos de pago.
«Quiero asegurarme de que nuestros residentes tengan la opción de utilizar la moneda de curso legal de nuestro país», dijo entonces el comisionado René García, impulsor de la medida, al explicar que el objetivo era preservar el acceso de diferentes sectores de la población a comercios, eventos y parques.
Las sanciones son progresivas. De acuerdo con el texto aprobado, la primera infracción genera una advertencia; la segunda, una multa de 100 dólares; la tercera, 200 dólares; y cada infracción posterior puede ser castigada con 1,000 dólares.
Existe, sin embargo, una limitación importante: un establecimiento no está obligado bajo esta ordenanza a aceptar cualquier denominación.
La normativa excluye los pagos realizados con billetes superiores a 20 dólares. También existen otras excepciones.
Entre ellas aparecen las compras que no se realizan presencialmente, incluidas transacciones por teléfono, correo o internet; determinados clubes mayoristas que funcionan mediante membresía; alquileres para los que habitualmente se exige una garantía; operaciones en las que existe sospecha de dinero falso y ciertos servicios profesionales, entre ellos los prestados por abogados, contadores, arquitectos, ingenieros, asesores financieros y agentes de seguros.
La página actual del condado aclara además que quedan fuera aquellas operaciones que Miami-Dade no puede regular debido a la legislación de Florida, y pone como ejemplos determinadas transacciones de restaurantes y estacionamientos privados.
Por ello, la obligación no debe interpretarse como una regla absoluta aplicable a cualquier negocio o servicio sin excepciones.
Los grandes recintos deportivos tienen otra alternativa. Pueden operar con sistemas electrónicos siempre que dispongan de al menos un punto donde una persona pueda entregar efectivo y recibir a cambio una tarjeta que permita realizar las compras dentro del lugar.
Esa excepción fue incorporada cuando la Comisión aprobó la ordenanza en 2022.
Existe además una diferencia importante entre que los dólares sean legal tender —moneda de curso legal— y que todos los establecimientos estadounidenses estén obligados a recibirlos.
La Reserva Federal explica que no existe una ley federal que obligue a una empresa privada a aceptar billetes o monedas. En ausencia de una regulación estatal o local, los negocios generalmente pueden establecer sus propias políticas de pago.
Miami-Dade no está solo en su intento de preservar el efectivo frente al avance de los pagos digitales.
Nueva York también prohíbe a numerosos comercios minoristas y establecimientos de comida rechazar cash, salvo determinadas excepciones, entre ellas aquellos que dispongan de mecanismos autorizados para convertir el efectivo en una tarjeta prepago.
Filadelfia mantiene desde 2019 una prohibición similar que impide a establecimientos minoristas negarse a recibir efectivo por bienes o servicios destinados al consumidor.
Massachusetts tiene incluso una norma estatal que establece que los establecimientos minoristas no pueden discriminar contra quienes compran en efectivo y deben aceptar moneda de curso legal para bienes y servicios.
Washington D.C. se sumó más recientemente. Desde enero de 2025, su legislación prohíbe a numerosos minoristas rechazar efectivo, exhibir carteles de «no cash» o cobrar más a quienes lo utilizan, aunque también contempla varias excepciones.
Preguntas frecuentes sobre la obligación de aceptar efectivo en Miami-Dade
CiberCuba te lo explica:
¿Qué establece la ordenanza de Miami-Dade sobre el uso de efectivo?
La ordenanza de Miami-Dade obliga a los negocios minoristas a aceptar efectivo en las transacciones presenciales. Además, prohíbe a los comercios poner letreros que indiquen que no aceptan efectivo o cobrar precios más altos a quienes paguen en efectivo.
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¿Cuáles son las sanciones por incumplir la normativa de aceptar efectivo en Miami-Dade?
Las sanciones por incumplir la normativa son progresivas. La primera infracción genera una advertencia, la segunda una multa de 100 dólares, la tercera 200 dólares y cada infracción posterior puede ser castigada con 1,000 dólares.
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¿Existen excepciones a la obligación de aceptar efectivo en Miami-Dade?
Sí, existen excepciones. No se requiere aceptar billetes superiores a 20 dólares, y la normativa no aplica a transacciones no presenciales, como aquellas realizadas por teléfono, correo o internet, ni a ciertos servicios profesionales y clubes mayoristas.
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¿Por qué Miami-Dade implementó esta regulación para el uso de efectivo?
La regulación busca preservar el acceso de diferentes sectores de la población a los comercios. Fue impulsada para frenar la expansión de establecimientos completamente digitales, que podrían afectar a adultos mayores, personas de bajos ingresos, con discapacidades, y residentes sin acceso a tarjetas o sistemas electrónicos de pago.
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¿Qué otras ciudades en Estados Unidos tienen regulaciones similares sobre el uso de efectivo?
Nueva York, Filadelfia y Washington D.C. tienen regulaciones similares que prohíben a numerosos comercios minoristas rechazar efectivo, aunque con algunas excepciones. Además, Massachusetts tiene una norma estatal que establece la obligación de aceptar efectivo.
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