Sailin Escalona lleva siete años sin pisar Cuba, sin abrazar a sus hijas, sin ver a su madre ni a sus hermanos. Este septiembre, por fin regresa, aunque no de la manera que soñó cuando cruzó 12 fronteras, incluida la selva del Darién, para llegar a Estados Unidos.
En una serie de publicaciones en su cuenta de TikTok @sailin1981, Sailin fue contando, con una honestidad que le ganó decenas de miles de vistas, cómo llegó a firmar su salida voluntaria ante un juez. La historia no es sencilla, pero ella la cuenta sin rodeos.
Llegó a Estados Unidos en 2021 por la llamada ruta sur: primero Uruguay, luego el cruce a pie por el Darién, y después el camino hacia la frontera de Estados Unidos. Dos años antes estuvo en Uruguay y cinco en suelo estadounidense. Al llegar, la detuvieron durante un mes. Cuando salió, lo hizo con un estatus I-220A. En pocas palabras: un limbo.
El caso de Sailin refleja la compleja realidad migratoria que enfrentan miles de cubanos en EE.UU. Sigue toda la actualidad sobre procesos migratorios, salidas voluntarias y más en nuestra sección de Inmigración en EE.UU.
Durante cinco años intentó regularizar su situación. Nada. Mientras tanto, su hija menor, que tenía cinco años cuando Sailin se fue, cumplió 12. «Ya tiré los guantes, me cansé de luchar contra lo imposible», escribió en los comentarios de uno de sus videos. «De 1,000 personas con I-220A, una logra la residencia. Hay gente desde 2017 esperando».
La decisión final llegó en su segunda audiencia ante un juez. Las opciones eran dos: salida voluntaria o deportación formal. Con la deportación, el juez le hubiera impuesto diez años sin poder regresar a Estados Unidos. Con la salida voluntaria, esa puerta queda entreabierta. «Fue una decisión mía delante de un juez, pero porque no te dan más opciones», explicó a quienes no entendían por qué se iba.
También pesó el miedo a volver a ser detenida. «Me querían dejar detenida para una deportación y, como están las cosas, mejor pedí mi salida. Sé que no era el momento, pero cuando llegué aquí tuve un mes detenida y no quise volver a pasar por eso», respondió a una seguidora que le pedía que aguantara un poco más.
Sus videos tocaron una fibra muy sensible. El que anunció la salida voluntaria acumuló más de 65,000 vistas y casi 230 comentarios, muchos de cubanos y latinoamericanos con historias casi idénticas: el Darién, el I-220A, los años de espera, las familias partidas en dos. Varios le escribieron que no se rindiera. Ella les respondió con cariño, pero con claridad: «No le digo a nadie que se rinda, este país da muchas oportunidades, pero yo ya no tenía más opciones».
Lo que más duele en su historia, y ella misma lo dice, no es el fracaso migratorio. Es el tiempo. Cinco años sin poder abrazar a sus hijas, su madre, sus hermanos. «Poner tu vida en peligro y a veces haber visto la muerte de cerca no significa que tus sueños se hagan realidad», escribió en agosto.
Pero Sailin no se va derrotada. En su publicación más reciente, la descripción lo dice todo: «Dios dame fuerza, voy con mis hijas y no todo está perdido, todavía quedan batallas por luchar».
Su caso se suma al de otros cubanos con I-220A que han optado por la salida voluntaria ante la imposibilidad de regularizar su estatus, un fenómeno que se ha intensificado en 2026 y que refleja el drama de miles de familias cubanas separadas por años de espera sin resolución.
Preguntas Frecuentes sobre el Retorno Voluntario de Cubanos desde EE.UU.
CiberCuba te lo explica:
¿Qué es el formulario I-220A y por qué afecta a los cubanos en EE.UU.?
El formulario I-220A es una orden de libertad bajo supervisión emitida por ICE, que permite a una persona permanecer fuera de detención mientras su caso migratorio sigue pendiente. No equivale a residencia permanente, parole ni garantiza protección contra la deportación, lo que deja a los cubanos en un limbo legal sin estatus migratorio claro.
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¿Por qué Sailin Escalona decidió regresar voluntariamente a Cuba después de cinco años?
Sailin Escalona decidió regresar voluntariamente a Cuba debido a la imposibilidad de regularizar su estatus migratorio en EE.UU., sumado al miedo de ser detenida nuevamente y la incertidumbre sobre su futuro. Prefirió la salida voluntaria para mantener abierta la posibilidad de regresar legalmente en el futuro.
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¿Cuáles son los riesgos de aceptar una salida voluntaria con un I-220A?
La salida voluntaria puede evitar una orden formal de deportación, pero no garantiza un regreso legal futuro a EE.UU. Salir sin cerrar correctamente el proceso ante un juez de inmigración podría resultar en una orden de deportación en ausencia, lo que complica el retorno legal al país.
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¿Cuáles son las opciones de los cubanos con I-220A para regularizar su estatus migratorio en EE.UU.?
Para regularizar su estatus, los cubanos con I-220A pueden intentar solicitar la residencia bajo la Ley de Ajuste Cubano, aunque este proceso es complicado y no siempre exitoso. La representación legal adecuada es crucial, aunque las aprobaciones de residencia han caído drásticamente en los últimos años.
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