
Una investigación de la Oficina del Inspector General del Departamento de Trabajo de Estados Unidos concluyó que Lori Chávez-DeRemer, quien ocupó el cargo de secretaria de Trabajo durante el segundo mandato de Donald Trump, consumía alcohol durante la jornada laboral, malversó fondos públicos y ordenaba a su personal realizar tareas personales en su nombre.
El informe, publicado por la Oficina del Inspector General el jueves y difundido ampliamente este viernes, describe el ambiente que Chávez-DeRemer impuso en el departamento como «tóxico, intimidante y humillante», y concluye que su conducta «era incompatible con las normas aplicables».
«Los testigos entrevistados afirmaron que Chávez-DeRemer, Han y Wright bebían alcohol habitualmente en el despacho de Chávez-DeRemer durante el horario laboral oficial. Los testigos declararon que, cuando otros empleados que asistían a estas reuniones rechazaban el alcohol, Chávez-DeRemer, Han y Wright les presionaban para que participaran o se burlaban de ellos por abstenerse», señala el texto.
Entre los casos más llamativos documentados, la exfuncionaria ordenó a una asistente utilizar un vehículo oficial para desplazarse hasta su domicilio y «tender la ropa y la tintorería, y organizar su ropa, zapatos y bolsos».
Durante un viaje de trabajo, también le pidió a esa misma asistente que «le comprara vino en su hotel», según consta en el documento del inspector general.
El informe detectó además un patrón sistemático de viajes privados disfrazados de agenda oficial. Los investigadores establecieron que «se utilizaron autorizaciones oficiales de viaje en múltiples ocasiones para justificar viajes que también respondían a intereses personales».
Uno de los episodios más detallados corresponde a una estadía de tres noches en un hotel y spa de lujo en Palm Beach, Florida, en noviembre de 2025, para asistir a una gala conservadora celebrada en la residencia Mar-a-Lago del presidente Trump.
La tarifa era de 529 dólares por noche antes de impuestos, y Chavez-DeRemer recibió un reembolso de más de 2,000 dólares por ese viaje, cifra que superaba con creces el límite federal permitido.
Entre los regalos que no declaró debidamente figuran entradas para un rodeo obsequiadas por un lobista, una cartera de piel de caimán recibida en Springfield, Luisiana, y dos sombreros de vaquero entregados en un evento del America First Policy Institute en Palm Beach.
El informe señala también que la exsecretaria mantuvo una relación «inapropiadamente cercana» con un supervisor de su equipo de seguridad, y que algunos de sus colaboradores, incluido su jefe de gabinete, incurrieron igualmente en conductas inapropiadas.
Chávez-DeRemer, única hispana en el gabinete de Trump durante su segundo mandato, fue confirmada por el Senado el 10 de marzo de 2025 con un amplio margen bipartidista de 67 a 32 votos.
Antes de asumir el cargo, representó el 5.º Distrito Congresional de Oregón durante un solo mandato y se distinguió como una de las pocas republicanas copatrocinadoras de un proyecto de ley para facilitar la sindicalización de trabajadores.
Su paso por el departamento estuvo marcado desde el inicio por la inestabilidad: la agencia sufrió importantes recortes de personal como parte de la reestructuración federal impulsada por la administración Trump, y su esposo, Shawn DeRemer, fue prohibido de acceder a la sede del departamento tras acusaciones de agresión sexual, aunque la investigación penal sobre ese caso se cerró sin cargos.
El 20 de abril de 2026, Chavez-DeRemer renunció al cargo en medio de la investigación del inspector general, tras poco más de un año en funciones, para incorporarse al sector privado.
Un portavoz del Departamento de Trabajo se limitó a declarar que la agencia «respeta la integridad de la investigación del Inspector General». Tras su salida, Keith Sonderling fue designado secretario interino.
Preguntas frecuentes sobre la investigación de Lori Chávez-DeRemer y su gestión en el Departamento de Trabajo
CiberCuba te lo explica:
¿Cuáles fueron las principales acusaciones contra Lori Chávez-DeRemer durante su tiempo como secretaria de Trabajo?
Lori Chávez-DeRemer fue acusada de consumir alcohol durante la jornada laboral, malversar fondos públicos y ordenar a su personal realizar tareas personales en su nombre. Además, el ambiente en el departamento fue descrito como tóxico e intimidante, y se documentaron viajes privados disfrazados de agenda oficial.
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¿Qué tipo de malversación de fondos públicos se le atribuyó a Chávez-DeRemer?
Se le atribuyó un patrón sistemático de viajes privados disfrazados de agenda oficial, incluyendo una estadía en un hotel de lujo en Palm Beach para asistir a una gala en la residencia Mar-a-Lago de Trump, que fue reembolsada por más del límite federal permitido.
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¿Cómo afectó la conducta de Chávez-DeRemer al ambiente laboral en el Departamento de Trabajo?
El ambiente en el Departamento de Trabajo fue descrito como «tóxico, intimidante y humillante», con presiones a empleados para que participaran en actividades inapropiadas, como consumir alcohol en horario laboral.
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¿Qué acciones se tomaron tras la dimisión de Lori Chávez-DeRemer?
Tras la dimisión de Chávez-DeRemer el 20 de abril de 2026, Keith Sonderling fue designado como secretario interino del Departamento de Trabajo. La agencia respetó la integridad de la investigación del Inspector General que motivó su renuncia.
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