Una cubana deportada que reside en Cancún, México, desató una polémica en la comunidad cubana de TikTok al publicar una serie de videos en los que arremetió contra los influencers de Miami Ultrack y su pareja Claudia Artiles por no haberla apoyado cuando les pidió ayuda para crecer en redes sociales.
La protagonista de la historia es Yadi (@yadicool6), madre de tres hijos que viven en Houston, Texas, mientras ella intenta sostenerse desde México creando contenido en TikTok. Todo comenzó cuando se subió al en vivo de Ultrack esperando que la comunidad cubana la impulsara, pero salió sintiéndose humillada: el influencer hizo un comentario sobre «los ladrones» que, aunque dijo que no iba dirigido a ella, Yadi lo tomó como una alusión directa a su pasado.
Yadi reconoció abiertamente haber sido deportada de Estados Unidos por una felonía relacionada con fraude de tarjetas de crédito. Lejos de ocultarlo, lo convirtió en su sello: «Soy Yadi, tu deportada favorita de los Estados Unidos. Esa es mi marca personal, te guste o no te guste».
En cuatro días consecutivos publicó cuatro videos sobre el tema, acumulando más de 300,000 vistas combinadas. La frase que más resonó fue directa y sin rodeos: «Yo pensaba que gracias a ustedes iba a subir en las páginas, pero es que con ustedes no se puede subir, mi amor. Con ustedes lo único que hay es desprecio, hay inmoralidad, hay falta de respeto, hay denigración».
La polémica subió de temperatura cuando Claudia Artiles entró en escena. Según Yadi, la influencer se metió en páginas de chisme para hablar de sus hijos y llamarla «loca» y «estúpida». Claudia respondió con un video de apenas 32 segundos que se convirtió en el más viral del episodio: hizo una canción en la que repite la palabra «estúpida» varias veces.
Yadi no se quedó callada y le respondió a Claudia apelando a la solidaridad entre madres: «Ultrack y Claudia Artiles, los dos como influencers, en vez de apoyar a una madre en la comunidad cubana, han hecho es desprestigiarla y denigrarla solamente porque ellos dos no entienden en las segundas oportunidades».
La reacción de la comunidad en los comentarios fue de todo tipo. Algunos usuarios la apoyaron y otros le pidieron que dejara el tema de una vez. Una usuaria lo resumió con ironía: «Quiere sonido con Ultrack, que no se lo dio, y todavía sigue en lo mismo».
El episodio toca un debate real dentro de la comunidad cubana en TikTok: ¿tienen los grandes influencers alguna responsabilidad de tender la mano a los creadores más pequeños? ¿Qué te parece esta polémica?
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