La joven cubana Angie recibió numerosos mensajes de apoyo y solidaridad en redes sociales después de que CiberCuba difundiera su decisión de seguir denunciando la situación de Cuba, tras protagonizar un tenso intercambio en la televisión francesa con Fabien Roussel, secretario nacional del Partido Comunista Francés (PCF).
«Gracias por hablar por nosotros los que no podemos hablar», escribió un internauta en una de las reacciones a la publicación en Facebook de CiberCuba, una frase que sintetizó el respaldo expresado por varios usuarios a la joven cubana.
Angie se hizo viral después de interpelar a Roussel durante el programa «La Grande Confrontation», de la cadena francesa LCI, donde cuestionó directamente al dirigente comunista por su posición hacia el gobierno cubano.
«¿No le da vergüenza apoyar a un dictador?», preguntó la joven durante el intercambio, en referencia a Miguel Díaz-Canel. Cuando Roussel insistió en referirse a este como «presidente de la República cubana», Angie respondió: «Es un dictador, nadie lo eligió».
Días después, la joven, nacida y criada en La Habana y residente en Francia desde hace más de siete años, publicó un video para agradecer el respaldo recibido y explicar que seguirá utilizando sus redes sociales para hablar de la realidad cubana.
«Soy Angie, soy cubana y mientras tenga voz voy a seguir alzándola por mi pueblo», afirmó.
«Gracias por hablar por nosotros»
La historia generó una corriente de mensajes de respaldo entre lectores de CiberCuba en Facebook. En una de las publicaciones compartidas por el medio, usuarios destacaron especialmente el valor de Angie para confrontar directamente a un dirigente político europeo y exponer su experiencia como cubana.
«Eres muy valiente», escribió un usuario, quien utilizó una expresión coloquial para enfatizar el coraje que, a su juicio, mostró la joven.
Una internauta expresó un sentimiento similar: «Ojalá existan muchas y muchos cubanos con ese coraje», mientras otros lectores dejaron mensajes breves como «Bien hecho», «Gracias, esa es la actitud», «Excelente, que Dios te cuide» y «Bravo, Angie».
Un usuario conmovido por sus palabras felicitó a la joven y consideró que «el mundo entero debe saber cuánto sufre y ha sufrido el pueblo» cubano.
Otro celebró además que Angie pudiera llevar el debate directamente al público francés: «Me alegro mucho [de] ver a una cubana hablar también francés y debatir con esas personas. Muchas felicidades y cuídate mucho».
Otros comentarios identificaron a Angie directamente como una voz para quienes permanecen dentro de Cuba. «Gracias por hablar por nosotros los que no podemos hablar», señaló un tercero.
También hubo lectores que destacaron la repercusión internacional de su intervención y su decisión de continuar abordando en francés asuntos como los apagones, la escasez de alimentos y agua, la emigración y la falta de libertades que denuncia en la isla.
Un debate que también dejó posiciones enfrentadas
Las publicaciones no recibieron únicamente mensajes favorables. Algunos usuarios cuestionaron a Angie y defendieron una interpretación distinta de la crisis cubana, centrada principalmente en las sanciones de Estados Unidos.
Un usuario, por ejemplo, calificó a la joven de «mercenaria» y sostuvo que la escasez de combustible y los apagones están relacionados con las sanciones estadounidenses. Otro de esos internautas, conocidos como «ciberclarias», también reprochó a Angie que hablara de «dictadura», «régimen» y «comunismo» sin atribuir mayor responsabilidad a la política estadounidense hacia Cuba.
Otros comentarios reclamaron el levantamiento de las sanciones, mientras que algunos usuarios plantearon escenarios de apertura política que incluyeran pluripartidismo y elecciones libres.
Las posiciones encontradas reprodujeron precisamente uno de los debates que Angie había mencionado en su video: su rechazo a que la situación de Cuba sea explicada exclusivamente a partir del embargo estadounidense.
«Mientras tenga voz»
Angie explicó que desde hace meses utiliza sus redes sociales para documentar en francés su visión sobre las consecuencias del sistema político cubano y que, después de su intercambio con Roussel, comenzó a recibir a numerosos seguidores hispanohablantes, entre ellos cubanos y personas de otros países latinoamericanos.
La joven también anunció que prepara una miniserie dedicada a mostrar aspectos de la vida cotidiana en Cuba, incluidos los apagones, la falta de agua, la escasez y testimonios de personas que viven en la isla.
Su intervención frente a Roussel convirtió una pregunta formulada en un estudio de televisión francés en un debate mucho más amplio en las redes sociales, donde numerosos cubanos celebraron que una joven emigrada confrontara directamente a un dirigente europeo sobre su posición hacia La Habana.
Entre felicitaciones y mensajes de solidaridad, una de las frases de los lectores resumió el significado que sus seguidores atribuyeron a la intervención: «Gracias por hablar por nosotros».
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