Cubanos residentes en Estados Unidos se preparan para concentrarse este jueves 1 de octubre frente a la Casa Blanca, en Washington D. C., con un mensaje dirigido al presidente Donald Trump: «Termina el trabajo», en referencia a sus reclamos de acciones hacia Cuba.
La movilización forma parte de la campaña #DoItTrumpDoIt y fue convocada inicialmente por el presentador cubano Alexander Otaola, quien anunció desde agosto la fecha de la protesta y explicó que había sido escogida deliberadamente para un día laborable, con el objetivo de llevar las demandas a Washington mientras funcionan las instituciones federales.
En los últimos días, distintas figuras de la comunidad cubana han amplificado el llamado a participar, entre ellas la humorista Aleanys Jáuregui, conocida en el mundo artístico como Cuqui la Mora, quien exhortó a sus seguidores a viajar a la capital estadounidense.
«Nos vamos a concentrar en Washington para pedirle a Donald Trump acciones y no palabras. Mientras más cubanos vayan, mejor, porque nuestra voz se va a escuchar mucho más alto», expresó Cuquita en un video publicado en Facebook.
La artista vinculó su llamado con la profunda crisis que atraviesa Cuba, al mencionar la escasez de alimentos y medicamentos, los prolongados apagones, la falta de agua y la situación de los hospitales.
También puso el foco en quienes permanecen encarcelados por motivos políticos y cerró su mensaje reclamando «libertad para Cuba» y «libertad para los presos políticos».
«Cada granito de arena que hagas por la libertad se siente y se nota y Cuba lo necesita», afirmó, antes de pedir a quienes no puedan trasladarse a Washington que al menos compartan la convocatoria.
El cantante cubano Osmani García también se sumó al llamado a concentrarse frente a la Casa Blanca. En su caso, además de abordar la situación de la isla, incorporó otra preocupación: las deportaciones de migrantes cubanos desde Estados Unidos.
García pidió detener las repatriaciones hacia Cuba de migrantes que, según argumentó, han trabajado y construido una vida en territorio estadounidense.
La protesta también está siendo relacionada en redes sociales con la situación de los presos políticos cubanos y con casos concretos dentro de la isla.
La cubana Yau A. Salcedo, por ejemplo, recordó que el mismo 1 de octubre en que los cubanos se concentrarán en Washington, Anna Sofía Benítez Silvente y su madre, Caridad Silvente, deberán comparecer ante el Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este.
«El 1 de octubre tendrá dos escenarios y una misma Cuba», escribió Salcedo, quien llamó a que dentro y fuera de la isla se escuche «la misma exigencia: libertad, derechos y justicia para los cubanos».
La convocatoria frente a la Casa Blanca llega además después de meses de fuertes declaraciones de Trump sobre Cuba. En marzo, el mandatario llegó a decir desde la Casa Blanca que sería «un gran honor» para él «tomar Cuba» y planteó también la posibilidad de «liberarla», en medio de las crecientes tensiones entre Washington y La Habana.
Por el momento, las informaciones públicas sobre la concentración no permiten anticipar cuántas personas asistirán ni precisan una hora de inicio, aunque la convocatoria ha circulado durante semanas y ha continuado circulando en redes sociales en los días previos al 1 de octubre.
El mensaje central que sus promotores pretenden llevar hasta las puertas de la Casa Blanca es que Washington mantenga su atención sobre la situación cubana y adopte nuevas medidas, mientras reclaman la liberación de los presos políticos y cambios políticos en la isla.
Archivado en:
