
Los familiares de dos cubanos detenidos el martes 13 de octubre durante una inspección de la Guardia Costera en Islamorada, en los Cayos de Florida, contradicen la versión de las autoridades estadounidenses. Aseguran que ambos jóvenes mantenían sus solicitudes de asilo pendientes y contaban con documentación migratoria, mientras que la Guardia Costera sostiene que sus peticiones habían sido denegadas.
La detención de los dos cubanos ocurrió durante una inspección de seguridad a una lancha Bayliner con motor Yamaha.
El periodista Javier Díaz, de Univision 23, difundió el sábado 17 de octubre un reportaje con declaraciones de los familiares, quienes identificaron a los detenidos como Jorge Marlon Arcelo Paula, de 28 años, y su primo Junior López Rodríguez, de 26. Según sus allegados, ambos cuentan con documentos I-220A.
Ni el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ni la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) habían confirmado públicamente, hasta el momento del reportaje, las identidades de los detenidos ni la situación exacta de sus expedientes migratorios.
La familia asegura que los casos de asilo seguían pendientes
Los familiares acudieron a Univision para pedir ayuda y cuestionar la información divulgada por las autoridades. Según explicaron, ninguno de los jóvenes había recibido una notificación de rechazo de su solicitud de asilo.
«Ellos nunca han recibido ninguna notificación de que eso estaba denegado», declaró la tía de Jorge Marlon de ellos al periodista.
La misma fuente aseguró que los detenidos no tenían antecedentes de infracciones.
«Nunca ha tenido un ticket, nunca ha tenido nada de su récord, todo bien limpio», afirmó.
La tía de Marlon explicó que ambos acostumbraban salir a pescar y que, según su conocimiento, permanecían dentro de aguas estadounidenses. La familia sostiene que la salida en embarcación era una actividad recreativa habitual y no un intento de cruzar una frontera.
Qué informó la Guardia Costera
La Guardia Costera estadounidense, a través de su Distrito Sureste, informó del operativo en X el 15 de octubre, dos días después de la detención. En su comunicación no reveló los nombres de los implicados ni precisó si la embarcación se encontraba en aguas internacionales durante la inspección.
Según el comunicado, una tripulación de la Estación de la Guardia Costera de Islamorada identificó durante una inspección de seguridad a dos ciudadanos cubanos cuyas solicitudes de asilo habían sido denegadas y que no estaban autorizados legalmente a permanecer en Estados Unidos.
Ambos fueron entregados a la Patrulla Fronteriza para su procesamiento.
La afirmación oficial sobre la denegación del asilo contradice el testimonio de los familiares. El estado de los expedientes no pudo establecerse a partir de los documentos disponibles en el reportaje.
Abogada explica las posibles consecuencias migratorias
La abogada de inmigración Rosaly Chaviano, entrevistada por Javier Díaz, explicó que la Guardia Costera tiene facultades para solicitar documentación durante inspecciones de embarcaciones en aguas estadounidenses.
La especialista señaló que, si durante uno de estos controles se detecta una situación migratoria que requiere intervención de las autoridades competentes, el caso puede ser remitido a la Patrulla Fronteriza.
«Puede que también ellos tengan órdenes de que tienen que ver si la persona tiene un estatus o no», comentó Chaviano sobre los controles migratorios.
La abogada explicó que las consecuencias para los detenidos dependen de la situación de sus expedientes y de la existencia de posibles órdenes de deportación.
«Si esa orden es final, sí los pueden deportar a Cuba inmediatamente si Cuba los acepta. Si no es final, entonces sí ya pueden esperar dentro del centro de atención a que lo que viene siendo la Junta de Apelaciones tome una decisión en esa apelación, que puede tardar meses, literalmente», declaró.
Chaviano también recomendó extremar las precauciones a quienes mantienen procesos migratorios pendientes.
«Es importante que las personas, si tienen un proceso pendiente y todavía no son residentes o ciudadanos americanos, que no salgan del país, así sea solo a pescar», advirtió.
La advertencia no significa que toda salida recreativa en embarcación constituya una salida de Estados Unidos. Navegar dentro de aguas estadounidenses no equivale por sí mismo a abandonar el territorio nacional. Las consecuencias migratorias dependen de las circunstancias de cada caso.
Según la información difundida por los familiares, hasta el cierre del reportaje ambos jóvenes permanecían retenidos en instalaciones de la Patrulla Fronteriza en Miramar.
Otros operativos migratorios en aguas de Florida
La detención de los dos jóvenes ocurrió durante una inspección de seguridad de una embarcación recreativa, y no en una cita de supervisión migratoria ni en un control terrestre.
Ese mismo martes 13 de octubre, la Guardia Costera repatrió a seis personas a Cuba tras dos operativos marítimos realizados los días 8 y 11 de octubre.
El 14 de octubre también se conoció la deportación a Cuba de un cubano rescatado frente a Key Biscayne.
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