Seminario de San Carlos y San Ambrosio

Este artículo es de hace 5 años

En 1689, por iniciativa del Obispo Don Diego Evelino de Compostela, abre sus puertas el Seminario San Ambrosio, como un colegio para niños pobres, que ofrecía doce becas para los que deseaban seguir la carrera eclesiástica.

Los padres de la Compañía de Jesús establecieron el “Colegio San José” en los terrenos que hoy ocupa el actual seminario, en 1721. Después de la expulsión de los padres Jesuitas en 1767, se le asigna el edificio y los beneficios del Colegio de San José al Obispado, para crear un seminario diocesano en la capital.

El 3 de octubre de 1774 abre sus puertas el “Real Colegio y Seminario San Carlos y San Ambrosio” a jóvenes que seguirían estudios eclesiásticos y otros que cursarían carreras civiles.

Anexo a la Catedral de La Habana, esta edificación colonial de grandes dimensiones, introduce en su arquitectura elementos novedosos para su época. En opinión de los especialistas, el Seminario y la Catedral integraban el conjunto más armonioso de la arquitectura religiosa cubana de aquel momento.

Las alas del Seminario se desarrollan alrededor de un amplio patio, en un tiempo arbolado, a la que el obispo Espada mandó a incorporar en el centro una fuente que tenía varios surtidores.

La galería que lo rodea en planta baja es de arcos de medio punto sostenidos por columnas monolíticas de piedra. La de la planta alta presenta una arcada que descansa en dobles columnas, solución única en la arquitectura habanera de entonces. La tercera planta, ubicada a considerable altura y que rodea el patio solamente en dos de sus lados, es de pies derechos de madera y techos de tejas.

Posee una escalera interior construida con la dura piedra de la cantera de San Miguel, y una baranda de caoba. Poseía también magníficos ejemplares de puertas y de rejas de madera torneadas.

La fachada por la calle San Ignacio ofrece como único motivo de atracción la portada, compuesta por tres niveles superpuestos y escalonados, con un complejo remate barroco.

La fachada por la calle Tacón era, originalmente, muy neutra; un gran lienzo de pared con una distribución irregular de ventanas. Esta fue totalmente transformada entre 1946 y 1950, incorporándole un diseño barroquizante, inspirado en la fachada de la Catedral.

En el Seminario San Carlos y San Ambrosio se educaron ilustres intelectuales cubanos como: Francisco de Arango y Parreño, Dr. Tomás Romay, Padre Félix Varela y Morales, José Antonio Saco, José de la Luz y Caballero, Domingo del Monte, Cirilo Villaverde y Rafael María de Mendive.

En la actualidad  radica en esta instalación el Centro Cultural Padre Félix Varela de la Arquidiócesis, donde se brindan cursos de varias materias sociales y religiosas.

Este artículo es de hace 5 años

Archivado en:

Playlist de videos en CiberCuba


Comentarios


¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985