En Matanzas: golf para turistas y menos aguas residuales para el pueblo

Este artículo es de hace 4 años

Una nueva instalación para el ocio del visitante foráneo se construirá en la periferia de Matanzas. El complejo turístico inmobiliario, según el medio oficial Cubadebate, contará con “más de mil unidades inmobiliarias, campo de golf de 18 hoyos, centro comercial, y un hotel boutique de 135 habitaciones con spa, además de una pequeña playa artificial en la zona cercana a la costa, todo ello acorde con las expectativas del turismo internacional”.

Las obras que emplearán “soluciones amigables para el entorno” producirán, en palabras de la nota fuente, no solo impactos económicos sino que redundarán en beneficios para la comunidad con “mejoras al abasto de agua y la eliminación de residuales”.

La puesta en marcha del nuevo proyecto, coherente según el medio con los “Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución” que contemplan la creación, diversificación y consolidación de “servicios y ofertas complementarias al alojamiento que distingan al país, con prioridad para el desarrollo de modalidades como golf e inmobiliaria”, pone en evidencia, sin embargo, que los de casa se llevan la peor parte cuando de repartos se trata.

Aunque no se trata de cuestionar o criticar que el país se prepare para acoger al creciente número de turistas que arriban a la Isla, en tanto fuente importante de ingresos para el país, sí debe serlo el ridículo intento por presentar la proliferación de un floreciente turismo de lujo en la Isla como el 'beneficio de la comunidad', cuando lo que la comunidad recibe a cambio es algo de lo que por derecho y por salubridad debían disfrutar desde mucho antes: buen abastecimiento de agua y buen sistema de gestión de las residuales.

Que se trabaje para hacer frente al acelerado crecimiento del turismo extranjero (que el año pasado se incrementó en un 17,4%), y se busque satisfacer “las expectativas del turismo internacional” para posicionar más y mejor a Cuba como destino preferido en el Caribe; es algo bueno para la marca, el país, la economía y sus ciudadanos, pero que una comunidad reciba como consecuencia de la edificación de un complejo de lujo, al cual con casi total seguridad no podrá acceder, mejorías en condiciones de salubridad, es una triste evidencia de los problemas de la Cuba menos comercial, menos vitrina, menos visible  y del lugar que ocupan los cubanos en la sociedad.

La noticia confirma que no solo las mejores capturas de peces se destinan al turismo, sino que también se les reservan los mejores condiciones y recursos en los planes de un país, donde son cada vez más visibles y más numerosos los contrastes entre la Isla para los que la visitan y la Isla para los que la viven y la construyen.

(Imagen tomada de PanamericanaWorld)

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Marlén González

(La Habana, 1978) Lic. en Filología hispánica y Máster en Lexicografía. Ha sido profesora en la Universidad de La Habana e investigadora en la Universidad de Santiago de Compostela.

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Marlén González

(La Habana, 1978) Lic. en Filología hispánica y Máster en Lexicografía. Ha sido profesora en la Universidad de La Habana e investigadora en la Universidad de Santiago de Compostela.