Objetivo: sanear y proteger la Bahía de Santiago de Cuba

Este artículo es de hace 4 años

Especialistas de Administración Portuaria, Geocuba y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medioambiente trabajan conjuntamente para sanear y proteger el enclave marítimo-portuario de la Bahía de Santiago de Cuba.

La Bahía de Santiago, en cuya entrada se levanta el castillo de San Pedro de la Roca, Patrimonio de la Humanidad, posee más de 41 kilómetros de perímetro, cuatro millas de longitud, una profundidad máxima de 23 metros y una promedio de 8, todo la cual convierte en una de las más importantes de Cuba.

Las labores de protección y saneamiento, en las cuales participan no solo autoridades locales y especialistas de las entidades vinculadas sino demás actores sociales y miembros de las comunidades aledañas, buscan la rehabilitación del enclave marítimo-portuario y la restitución de sus usos como bien público común, gracias a la delimitación de zonas para el baño y otras para la pesca habitual.

La cercanía con respecto a la había de “una fábrica de cemento, una refinería de petróleo, dos astilleros, molinos de trigo, un frigorífico y otras instalaciones portuarias enlazadas con el nudo ferroviario de transporte intermodal”, todas importantes industrias para la economía cubana, ha requerido de acciones para el tratamiento de aguas residuales con procesamiento de residuos sólidos, así como monitoreo de la calidad del aire.

El saneamiento ha contemplado, igualmente, extracción y evacuación desde 2015 de unas 42.000 toneladas de material, dentro de las que se incluyen 47 embarcaciones de acero, ferrocemento y madera.

Algunas de las acciones llevadas a cabo incluyen edificación de un embarcadero multifuncional en el puerto Guillermón Moncada, que por su privilegiada ubicación en el centro-sur del oriente cubano y su cercanía con importantes rutas marítimas del comercio internacional deviene enclave idóneo para el comercio y la actividad portuaria.

Desde el punto de vista medioambiental las labores se enfocan también en la protección de la biodiversidad del Corredor Biológico del Caribe.

Los beneficios de las acciones conjuntas se han hecho sentir, también, en la propia comunidad, y en tal sentido se ha llevado a cabo el dragado del canal del barrio San Pedrito, que contará por primera vez con alcantarillado.

Conscientes los expertos del rol de los pobladores en la preservación y cuidado de este puerto multipropósito, que acoge actividades de exportación, importación y cabotaje de carga general y especial; investigadores de los Centros Oriental de Ecosistemas y Biodiversidad (BIOECO) y de Estudios Multidisciplinarios de Zonas Costerasel, de la Universidad de Oriente (CEMZOC) desarrollan una importante labor pedagógica y de educación ambiental con los habitantes de las comunidades ubicadas en el litoral de la bahía santiaguera.

(Imagen de Alex Barth, tomada de Flickr)

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Marlén González

(La Habana, 1978) Lic. en Filología hispánica y Máster en Lexicografía. Ha sido profesora en la Universidad de La Habana e investigadora en la Universidad de Santiago de Compostela.

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Marlén González

(La Habana, 1978) Lic. en Filología hispánica y Máster en Lexicografía. Ha sido profesora en la Universidad de La Habana e investigadora en la Universidad de Santiago de Compostela.

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