Tigres de Ciego de Ávila Foto © ACN/Ricardo López Hevia

Julita Osendi: "Mi out en Home" (I)

Este artículo es de hace 3 años

Los que me conocen saben que por 25 años escribí una sección en el Noticiero Nacional Deportivo de la Televisión Cubana, OUT EN HOME, en la que valoraba los juegos y avatares de nuestra pelota.

Hoy, cerca de la fiesta que constituye el final de una Serie Nacional, me entró el "bichito" y decidí escribir uno.

Este miércoles comienza en Ciego de Ávila la gran final de la pelota nacional, o sea, el play off final de la pelota cubana. Una discusión del título inédita pues por vez primera en la historia Granma logra llegar a este escalón y, si ya lo lograron, no van a conformarse con eso; al menos eso pienso.

Mientras los tigres esperaban tranquilamente por su tercera final consecutiva, los alazanes devolvieron pasión y garra a una competencia caracterizada por estadios vacíos, peñas deportivas discutiendo del fútbol español y de los peloteros cubanos que juegan en Grandes Ligas, o al menos, tratan de llegar a las mismas.

Los alazanes devolvieron pasión y garra a una competencia caracterizada por estadios vacíos, peñas deportivas discutiendo del fútbol español y de los peloteros cubanos que juegan en Grandes Ligas, o al menos, tratan de llegar a las mismas

Es triste, bien triste. El otro día me sumergí en las redes sociales y muchos concuerdan con que el famoso récord de victorias de los cocodrilos era pura falacia. No opiné entonces porque nunca me ha gustado hacer leña de un árbol que estaba a punto de caer. (Sí, yo no soy espiritista ni veo el futuro pero sí incliné mi balanza hacia los potros, aún cuando el play off regresó al “Victoria de Girón” con ventaja roja.)

Pero ahora sí voy a opinar. El récord de los Industriales era con un equipo puramente azul, y sobre todo, lo más importante, cuando la pelota cubana tenía nivel. No quito mérito a Matanzas pero ¿de qué le valió tanto ganar y ganar para venir a morir en la orilla?

Siguen siendo corredores de fondo los yumurinos, con refuerzos y sin ellos, pero les falta, carecen del sprint final. ¿Sus triunfos fueron conseguidos bateándoles a lanzadores de primera o a los que pudieran echarles mano los directores contrarios? ¡Por Dios!

Por otro lado, y aunque Víctor se hubiera equivocado, no lo creo responsable de la poca garra de unos cocodrilos, que llevan saliendo del pantano más de un lustro, pero que han regresado al mismo siempre cabizbajos.

Pero volviendo a lo que a partir de este miércoles debe repletar los parques “José Ramón Cepero” y “Mártires de Barbados”, los choques entre unos tigres, que van por empatar con Industriales, Villa Clara y Santiago de Cuba, en ganar tres títulos consecutivos; y unos alazanes que jamás habían llegado a la final.

Trinchera por medio, dos conjuntos que han perdido hombres claves,; con dos managers que saben lo que quieren y exprimen las posibilidades de sus jugadores. Por un lado, un experimentado Carlos Martí, el menos joven de nuestros mentores; por el otro, un Roger Machado que ha ido ganando año tras año en sapiencia y que conoce a sus hombres y lo que dan en cada momento.

Los granmenses, recuperados de su Talón de Aquiles: aquella defensa horrible que los privaba siempre de llegar más lejos, el pitcheo abridor con un muy mejorado Yoelkis Cruz, el excelente Lázaro Blanco y el refuerzo capitalino sureño Noelvis Entenza, de magníficas actuaciones, y un cerrador de lujo como Miguelito Lahera, todos guiados por el mejor cátcher cubano de la actualidad, Frank Camilo Morejón y una artillería pesada que no cree en brazos potentes; podrían llevar a sus vitrinas la primera Copa de Campeones.

Los avileños, combinando todos los factores de juego, sobresalen por su sabiduría en play off. Saben, han aprendido, dominan el arte de jugar en post temporadas. Los dos Vladímir, García y Baños, y Dachel Duquesne así como el “Chincha”, José Ángel García, el más certero de los matadores de la pelota cubana, encabezan un staff de respeto, capaz -según mi criterio- de dominar a la desbocada caballería de Carlos Martí.

Esperemos poder ver batear al Caballo de los Caballos, Alfredo Despaigne, porque que yo recuerde ni a Baby Ruth le dieron tantas bases intencionales en sus mejores momentos.

Puede ser este play off el bálsamo que alivie un poco la situación actual de nuestra pasión nacional.

Con estadios llenos, espero buen béisbol, limpio, sin tantas malcriadeces ni broncas absurdas; juegos en los que impartan justicia los mejores árbitros que nos quedan, que no son muchos. Y como siempre, que gane el mejor.

Con estadios llenos, espero buen béisbol, limpio, sin tantas malcriadeces ni broncas absurdas

¿Mi favorito? en seis o siete juegos, los tigres aunque Granma ha logrado un equipo sin fisuras y que no va a conformarse con las medallas de plata.

Este artículo es de hace 3 años

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Julita Osendi

Graduada de Periodismo en la Universidad de La Habana 1977. Periodista, comentarista deportiva, locutora y realizadora de más de 80 documentales y reportajes especiales. Entre mis coberturas periodísticas más relevantes se hallan 6 Juegos Olímpicos, 6 Campeonatos Mundiales de Atletismo, 3 Clásicos

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Julita Osendi

Graduada de Periodismo en la Universidad de La Habana 1977. Periodista, comentarista deportiva, locutora y realizadora de más de 80 documentales y reportajes especiales. Entre mis coberturas periodísticas más relevantes se hallan 6 Juegos Olímpicos, 6 Campeonatos Mundiales de Atletismo, 3 Clásicos