Relaciones cuba venezuela Foto © REUTERS/Alexandre Meneghini

Venezuela, entre la leyenda y el disparate

Este artículo es de hace 3 años

Una parte notable de las víctimas del castrismo contribuyen cotidianamente a su engrandecimiento, contando leyendas varias sobre la seguridad cubana y ahora toca el turno de la penetración en Venezuela.

Venezuela, aunque haya sido rentable energéticamente, aún a falta de echar las cuentas definitivas, que igual depara sorpresa por la cuantiosa ayuda cubana, es la penúltima derrota del castrismo en su afán de mantener a los cubanos pobres y dependientes del Estado.

Hugo Chávez Frías no estaba en el radar de Cuba, por mucho que ahora algunos se empeñen en contar que es una super operación orquestada por La Habana o saquen el supuesto expediente de Nicolás Maduro en la “Ñico López”, aunque no conozcamos a ningún graduado en esa escuela que haya generado riqueza y libertad en sus países.

Castro se encontró con Chávez y lo supo aprovechar, como contó Michelena en una entrevista que resultó póstuma. Mira Hugo, cuando pasen 100 años, los pobres seguirán llevando tu imagen… Y el llanero mordió el anzuelo en Isla Margarita.

¿Alguien ha valorado lo que costaría a Venezuela la colaboración cubana si tuviera que pagarla a precios reales y no con petróleo del Orinoco (que es el de peor calidad de su subsuelo)?

¿Alguien ha valorado cómo se ha quebrantado la Salud Pública cubana con el éxodo político de especialistas, médicos, enfermeras y personal paramédico a Venezuela?

¿Qué indemnización ha recibido la familia del fallecido jefe de la Terminal 5 del aeropuerto José Martí, que murió a causa de una infección contraída en su trabajo para atender la avalancha de venezolanos pobres para atenderse en Cuba?

Si Cuba tuviera independencia económica, el petróleo podría comprarlo en el mercado mundial de crudo sin mayor problema, lo difícil es encontrar una legión de capital humano trabajando a precios de mendigos en ese intento cubiche de Chávez de generar clientelismo político a cambio de atención sanitaria y educación con recursos humanos cubanos.

Si Cuba tuviera independencia económica, el petróleo podría comprarlo en el mercado mundial de crudo sin mayor problema

Y digo cubiche porque una de las letanías predilectas del castrismo es que antes de la revolución, los pobres para operarse o recibir atención médica tenían que entregar su cédula electoral al político de turno, lo mismo que han hecho chavistas y cubanos en Venezuela.

Otra de las cantaletas predilectas de parte del exilio y de la oposición cubana es la penetración total de Cuba en Venezuela, en ese afán pernicioso de agrandar al adversario comprando parte de su argumentario y medidas activas.

Los únicos responsables del desastre venezolano son los dirigentes chavistas, que se han enriquecido en los años del boom petrolero y a costa de la pobreza de su pueblo, tal y como hizo la oligarquía venezolana hasta que su egoísmo y miopía trajeron a Chávez, fueron ellos y no el castrismo quienes parieron políticamente al teniente coronel.

Los únicos responsables del desastre venezolano son los dirigentes chavistas, que se han enriquecido en los años del boom petrolero y a costa de la pobreza de su pueblo

Los agentes del FARINT pueden estar infiltrados en la estructura chavista, pero carecen de la capacidad operativa y del poder real para controlar un país enorme, con fronteras terrestres y marítimas, con incontables recursos y una estructura económica que no ha cambiado con el experimento chavista, excepto en que hay nuevos ricos y ricos muy ricos, aliados temporales de la demencia bolivariana.

¿Cómo es posible que siendo tan eficaces y habiendo penetrado hasta los últimos rincones del sistema, la ex Fiscal General Luisa Ortega se les haya escabullido hasta Aruba y de ahí a Colombia, en una operación que algunas fuentes atribuyen a la CIA?

¿Cómo es posible que siendo tan eficaces y penetrantes, el chavismo haya desembocado en la polarización política que reina hoy en Venezuela, haya habido más de 100 muertos en las protestas y que el país esté arruinado?, si lo conveniente para Cuba es que fuera próspero para seguir comprando petróleo a precio de amigo.

La unión de chavistas acomplejados y avariciosos con la de militares cubanos hartos de comer soga y que en Venezuela viven como Carmelina, solo puede producir la desgracia que aflige hoy a la patria de Bolívar que, junto a los Dioses de la sabana (seguimos sin saber quiénes son), forman el imaginario grotesco y cochambroso de la ideología de joropo que sustenta la agonía.

Raúl enojó a Maduro por su reunión con el presidente colombiano en La Habana, donde abordaron la crisis venezolana, y Machado Ventura tuvo que leer un párrafo en su discurso del 26 de julio pasado, aclarando que La Habana seguía en sintonía con Caracas para tranquilizar a maduristas y diosdadistas.

Ya da igual que el embajador Polanco envié informes realistas o triunfalistas, que el jefe de Centro de la DI avise o no –antes de que salte en prensa- que la catira Ortega se fugó con su marido. Venezuela es inmanejable por la torpeza constante de aquellos entusiastas que, a escondidas, captaban las emisiones de Radio Habana Cuba para aprender al arte de las revoluciones y, de paso, amasar fortunas de 100 millones de dólares.

Cuando un revolucionario tiene 100 millones de dólares norteamericanos en un banco extranjero le importa un pimiento la suerte de Cuba y de los cubanos, y no se siente obligado a seguir directrices ni muchos menos obedecer. Cuestión diferente es que el tardocastrismo haya desaprovechado el deshielo obamista y que sea incapaz de generar riqueza, justicia y libertad.

Mientras, vamos a seguir deleitándonos con las peliculitas de esos Chuck Norris cubanos que cada día se levantan en algún punto de Venezuela, desayunan a cuerpo de rey, arrancan el carro último modelo con el tanque lleno y van a cumplir su misión, pensando en que pacotilla mandar en el próximo vuelo y en la colaboradora pelirroja que llegó hace poco de La Habana, en ese tonto alarde machista cubano, agravado por la noche verde oliva y que priva del goce del juego de la seducción.

Y así, día tras día, hasta que triunfe la revolución…

Este artículo es de hace 3 años

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Artículo de opinión: Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de CiberCuba.

Carlos Cabrera Perez

Periodista de CiberCuba. Ha trabajado en Granma Internacional, Prensa Latina, Corresponsalías agencias IPS y EFE en La Habana. Director Tierras del Duero y Sierra Madrileña en España.

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