Miguel Díaz-Canel Foto © ACN

Carta abierta a Miguel Díaz-Canel Bermúdez de un cubano de a pie

Por medio de estas líneas e intentando salir a la luz pública por vías alternativas, deseo hacer llegar a usted mi sentir sobre la realidad que se vive, y se ha estado viviendo por tantos años en Cuba, país donde vivimos 11 millones de personas, a las cuales en su mayoría considero rehenes de un sistema que no nos representa. La otra minoría serían aquellos que aun creen en ustedes, en sus promesas vacías y en que "ahora" sí vamos a mejorar. ¡Ya han habido tantos "ahora sí"! Lo que no entiendo es cómo 60 años no les ha alcanzado a esa minoría para darse cuenta de la realidad pero en fin.

Usted es un presidente que da bastantes discursos. Fidel Castro se los mandaba de horas, Raúl Castro por el contrario era bastante callado, pero usted también es conversador. Sin embargo sus discursos son una letanía, una retórica de palabras sin sentido, en las que lo mismo dice un día que nunca venderán los alimentos en USD y después cambia de palo pa' rumba diciendo que esa será nuestra tabla de salvación, o simplemente se postula a un Record Guinnes como el único presidente de un país que se dedica a hablar de limones y de cuántos granos de arroz y frijoles le va a permitir comprar a su empobrecido y hambriento pueblo. Y ya que hablamos de hambrientos, hay varias preguntas que desearía hacerle, ya que usted no se presenta en un cara a cara libre con su pueblo, donde las personas puedan preguntarle en persona o hasta de manera anónima por si acaso, todo lo que deseen y que usted dé respuestas claras y convincentes, si es que acaso existen respuestas claras y convincentes para las interrogantes que por ejemplo yo deseo expresarle en estas palabras.

¿Verdaderamente usted cree que las tiendas en MLC son una buena idea? Esas tiendas son la total antítesis de todos los ideales que ustedes los comunistas han estado esparciendo como huevos de mosca por el mundo desde hace ya más de un siglo, ese según el cual todos somos iguales etc. etc. Dígale eso a una persona que no tiene familiares fuera de Cuba que le recargue una tarjetica en moneda dura, dígaselo a los ancianos que (mal)viven con pensiones de 10 dólares o menos, dígaselo a las madres, y también a los padres claro está, que no tienen nada medianamente decente que ponerles a sus hijos a la mesa cada día, o a los niños que pasan meses, quizás hasta años, sin poderse tomar un delicioso helado o disfrutar de golosinas de las que a todos ellos tantos les gustan. ¿A usted no le da vergüenza decir que con 70 y pico de tiendas en dólares donde vende 7 productos a soprecio (con respecto a sus valores reales en todos los mercados del mundo) van a salvar nuestra economía? Ahí le dejo contenido para que responda, pero aun no he terminado, hay más preguntas.

Si para ustedes lo más importante es el pueblo, ¿por qué le venden la langosta, los camarones, la carne de res y la leche a los turistas (que ya tienen todo eso de sobra en sus países de origen y no necesitan comerse los nuestros también) y al pueblo le venden productos en mal estado o con peste a viejo, picadillo podrido, croquetas que explotan o estan ya descompuestas, o cualquier retaila de productos de malísima calidad o añejados en sabe Dios qué almacenes bajo sabe Jesús qué condiciones horribles de humedad, ratones y cucarachas? Usted mismo dijo en un discurso este año, que es el único presidente de un país que se dedica a hablar sobre cuánta comida va a recibir su pueblo. Lo que usted no dijo (porque ve eso como una hazaña, disculpe, ¡no lo es!) fue que es cierto que es el único pero que esa es precisamente la causa por la que usted es el hazme reír de toda la comunidad internacional de países normales.

¿Por qué un cubano que emigró a otro país, o un ciudadano extranjero, tienen derecho a crear empresas e invertir en la economía de nuestro país, y yo, cubano nacido, criado y aun residente en Cuba, no lo tengo? Ustedes nos han mantenido proscritos de la economía, la ciencia y la tecnología nacional y mundial durante 60 años. ¿Por qué? ¿Cuál es la lógica, la justificación, el miedo que los hace mantener semejante barbaridad a pesar de saber que los cubanos somos prósperos e ingeniosos por naruraleza? Y si no sólo saque cuentas y fíjese que hasta Panamá creó facilidades para los cubanos ir de mulas a ese país y de paso dejar miles de millones de dólares allí. Miles de millones que ustedes perdieron por sus prohibiciones tan absurdas. Es triste, pero estoy más que seguro que por nuestras calles caminan versiones cubanas de Steve Jobs, Bill Gates, Mark Zuckerberg y Jeff Bezos, grandísimos emprendedores que han creado empresas multimillonarias (milones que han beneficiado tanto al país donde residen como a ellos mismos), y esas mentes cubanas que podrían estar generando otros tantos millones para Cuba están impedidos de volar porque usted y quienes rigen este país les tienen las alas cortadas a rente. Y si tan sólo osan dar un saltito en su ramita los meten sin dudarlo a una jaula. La prosperidad está prohibida por ley en Cuba. Eso es cuanto menos absurdo, y creo que usted y los demás que nos tienen en este estado de cosas nos deben muchas, muchísimas explicaciones.

Me gustaría que usted nos explicara quién les dijo a ustedes que los cubanos queríamos ser aliados de los gobiernos y regímenes más nefastos del mundo. Usted se enorgullece de tener una amistad profunda con el terrible y cruel régimen de Corea del Norte, el país con la reputación más hedionda de este mundo, que no permite a sus ciudadanos nada, los tratan como se trata a un rebaño, o quizás a un rebaño le va hasta mejor porque al menos tienen pasto y agua garantizados, pero no voy a dedicarle tiempo a describir cómo se vive en Corea del Norte, todos (incluyéndolo a usted) lo saben. ¿Y le parece gracioso y hasta motivo de orgullo considerarse aliado de ellos? Se codea con otras perlas de este planeta, por ejemplo con Siria, gobernada por otro dictador, Bashar Alassad; íntimo amigo de Irán, país gobernado por la ley islámica donde los homosexuales son ahorcados públicamente; de Rusia, donde su presidente hace apenas unos días se salió con la suya y logró hipnotizar a la mayoría de los rusos para que votaran a favor de sus cambios en la constitución y así perpetuarse en el poder (una extraña obsesión de todos ustedes los comunistas, no sé por qué).

Son aliados de China, nada menos que China, otro sistema comunista opresor que se lleva presos hasta a quienes publican un simple chiste mofándose inocentemente de su presidente, y de donde por cierto, ha salido la gran desgracia del año 2020, y eso gracias a que no le avisaron a tiempo al mundo, mantuvieron en secreto extremo lo que estaba pasando con el coronavirus, además de que menospreciaron su gravedad, encarcelando en primer lugar al médico que tuvo la valentía de decirles que ese virus podía convertirse en una pandemia mundial con millones de víctimas, acusándole de ser un agente de Estados Unidos con intensiones de crear alarma contra China y dañar su economía (¿será casualidad que en Holguín también encarcelaron al médico que alertó sobre una inminente epidemia de rabia, que ahora se está viendo por un municipio de esa provincia? Típica reacción de los comunistas que anteponen el secretismo por encima del peligro para las vidas de quienes desgraciadamente vivimos bajo su régimen oprobioso). Ahora todas las economías del mundo se dañaron por la irresponsabilidad de China, su querido amigo asiático. Y por supuesto no podía faltar en la lista de mejores amigos Venezuela, uno de los otrora países más prósperos de la región al que ustedes infectaron con ese virus maligno del comunismo y destruyeron, al punto que hoy por hoy están incluso peor que Cuba, que eso es ya demasiado.

Explícanos Canel, ¿cómo es posible que confiscar una propiedad comprada por el gobierno cubano en Bolivia viola el derecho internacional mientras que las miles de propiedades, fábricas, empresas, tanto de ciudadanos cubanos como de extranjeros, que ustedes expropiaron y nacionalizaron en los años 60, no lo viola? Tengo esa duda martillándome fuerte, necesito que nos des una muy buena explicación. Aunque creo que la vas a tener bien difícil, vas a necesitar decir unas cuantas mentiras, como siempre, para converncernos. Por cierto, hablando de propiedades, creo que sería muy oportuno que también nos hables sobre el nivel de vida elevadísimo que se dan los dirigentes cubanos, sus hijos, nietos, sobrinos, cuñados, yernos, y toda la parentela en vida, las mansiones donde viven, los yates, los negocios que tienen, los viajes turísticos que se dan, dentro y fuera Cuba, la vida capitalista que le prohíben al pueblo pero que para ustedes sí es aceptable, los lujos que gozan y delicateses que comen mientras para el pueblo sólo hay "picadillo podrido, 2 libras de arroz con peste a viejo, dignidad y sacrificio", cuéntame Canel, ¿cómo es eso?

También necesito una razón, o dos, o miles, que justifiquen la violencia de los agentes de la Policía Nacional Revolucionaria contra el pueblo, me gustaría presentarte, a modo de prueba, unos cuantos videos que hay en las redes donde se ve clarito y a todo color como policías se ensañan contra personas que no les han dado motivo para agredirlos físicamente, al punto de dejar a algunas de sus víctimas inconcientes en más de un caso. Pero no son 2 ni 3 videos, son muchos, ¡cientos de ellos! Creo que va a tener que dedicarles una semana o dos para verlos, y quizás un año o dos para crearse una lista de explicaciones que justifiquen por qué pasaron esas cosas, y sobre todo por qué los policías que cometieron esos crímenes jamás fueron juzgados. La última hazaña de sus agentes del orden conocida el día de hoy fue nada menos que unos policías que intentaron llevarse presos a dos médicos, ¡nada menos que a dos médicos! En plena calle en Centro Habana, sólo porque llevaban una jabita con dos o tres productos de aseo que les habían dado en la institución donde trabajan, y otra con aceite y otro producto que no recuerdo si era pollo, que habían recién comprado en una tienda ese día. ¿Pero sabe qué pasó Canel? Que el pueblo no permitío que esta vez esos asesinos policías se salieran con la suya, y cuando por fin la justicia se impuso y los médicos fueron dejados en paz la gente aplaudió, pero aplaudió de verdad, de corazón, a esos médicos víctimas de la injusticia más cruel vestida de azul, sin que ningún bigotudo se lo pidiera a las 8:59 pm por la televisión, y hubo alguien que hasta gritó ¡ABAJO EL COMUNISMO! Obvio, si ese es el origen de todas estas desgracias por las que le estoy pidiendo rendir cuentas en esta carta.

Ustedes dicen representar a todo el pueblo pero no es asi, yo no estoy representado y la mayoria no lo esta. ¿Cuándo se ha hecho un presbicito, un sondeo serio, una consulta popular, supervisada a todos los niveles y conteos por la comunidad internacional, no por ustedes mismos, donde el PCC haya salido el vencedor y merecedor legítimo de la preferencia de los cubanos? Eso sólo existe en sus mentes, es una mentira que han repetido tantas, pero tantas veces, tantas décadas, que ha llegado al punto en que ustedes se la creen. Permíteme decepcionarte, no Canel, ustedes no son los preferidos del pueblo. Ustedes son LA ÚNICA OPCIÓN, pero eso no los convierte en los preferidos. Soy un cubano común y corriente, que (mal)vivo y sé lo que se piensa, lo que se dice y lo que se desea en la calle, y lo que más se pregunta la gente es "¿hasta cuándo?". ¿Hasta cuándo ustedes van a acaparar el control de Cuba en detrimento de la calidad de vida de los 11 millones de rehenes que no tenemos escapatoria, mientras ustedes se dan la gran vida y ni siquiera se toman el trabajo de ser discretos al respecto?

Tengo más preguntas, miles más, el por qué de los salarios contra los precios, el por qué de las leyes que rigen la cria y tenencia de ganado, que debe haber sido copiada de Marte por lo menos, y que se sabe que es la causa principal de que aquí no haya ni gota de leche ni un gramo de carne, preguntas sobre la censura, la falta de libertades desde la de expresión hasta la de reunirse en partidos libremente y postularse, el por qué de tantos, y tantos y tantos absurdos más que ustedes bien saben que son ridículos pero siguen ahí, por los siglos de los siglos, inamobibles, incambiables, intocables, y quien ose señalarlos o criticarlos es contrarrevolucionario. Nos hay opción, hay que joderse.

Desgraciadamente no puedo publicar esta carta en el Granma, ahí sólo pueden publicar los que dan "vivas" a la Revolución o los que repiten "yo soy Fidel" sin siquiera entender la envergadura de semejante expresión, es como decir "yo soy un dictador", "yo soy un asesino" o "yo soy un ladrón"; pero habría sido lindo poderme hacer leer en el Granma, o el Juventud Rebelde, o hasta una nota oficial del noticiero leída por Serrano, para que todos los cubanos conozcan y seguramente compartan mis dudas y preguntas a usted, y quizás así obligarlo a que responda, ya sea con otra carta, ya sea con un discurso, pero que responda con seriedad (si acaso usted sabe ser serio), o simplemente admita que es un grandísimo descarado, como todos los demás que están en las altas esferas del desgobierno de la República de Cuba, y se largue abriendo así el paso a las nuevas generaciones que traen ideas frescas, a la democracia, la libertad y la prosperidad de este país ahora secuestrado por el socialismo, comunismo, castrismo y la crueldad más ladina de estos tiempos. Pero gracias a Dios existe la internet, algo que ustedes seguramente están maldiciendo la hora en que se creó y se generalizó su uso a tal punto de ser prácticamente gratuita en el mundo entero, menos aquí claro está. Y es por medio de esa gran bendición que es la internet que voy a hacer que mis ideas y cuestionamientos para todos ustedes se escuchen en el mundo entero, y si tengo suerte usted mismo se tropezará con ella directamente, o alguno de sus súbditos dará con mis letras y le irá con el chisme.

Si eso sucediera ¡me gustaría tanto verle la cara! De la misma manera que ustedes nos ven la cara y se burlan de nosotros con cada discurso, cada periódico Granma, cada artículo de Cubadebate, cada minuto de transmisión de la Televisión Cubana, en los que crean una realidad paralela que no logro aceptar que ustedes mismos se la crean. No Canel, la realidad cubana no es la que sale en el noticiero, no es la de los planes sobrecumplidos fantasmas ni la del pueblo aguerrido y combativo que daría la vida por ustedes y la Revolución. Nosotros no estamos dando la vida por la Revolución, ¡USTEDES NOS LAS HAN ROBADO!

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