El Ministerio del Comercio Interior (Mincin) confirmó la llegada de un buque con arroz al puerto de La Habana y asegura que ha activado un nuevo operativo de distribución para paliar los retrasos acumulados en la entrega de la canasta familiar normada correspondiente a los meses de diciembre, enero y febrero.
Marpessa Portal de-Villiers, directora general de Venta de Mercancía del Mincin, declaró a la prensa oficialista que la cantidad de grano en descarga garantiza la entrega pendiente de diciembre –en los territorios donde aún no se ha completado–, la distribución total de enero y, de manera parcial la de febrero.
"Este proceso se extenderá durante los días restantes de febrero y a lo largo de marzo", puntualizó la funcionaria.
En el caso de La Habana, la distribución se realizará directamente a las bodegas y establecimientos mayoristas. El ciclo para adquirir el producto será de 30 días a partir de su llegada a las tiendas, y en las zonas que reciben donaciones, la población no tendrá que pagar el mismo nivel de arroz.
Rosa María Rizo Constanten, vicepresidenta del Grupo de Alimentos del Mincin, informó que una vez concluida la descarga en La Habana, el buque partirá hacia el puerto de Cienfuegos para abastecer a las provincias de Sancti Spíritus, Villa Clara, Cienfuegos y Ciego de Ávila.
Operaciones similares se están llevando a cabo en Santiago de Cuba, para garantizar el arroz pendiente en las provincias orientales, y posteriormente en el puerto de Nuevitas, en Camagüey.
Promesas del régimen frente a la realidad del mercado
El anuncio llega en medio de la creciente frustración de la población por la escasez de alimentos y el desabastecimiento crónico de la canasta básica.
Esta semana, Beatriz Johnson Urrutia, secretaria del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Santiago, anunció en Facebook la distribución de 14 libras de arroz por la canasta familiar y su publicación se volvió viral, acumuló más de 2,500 comentarios y fue compartida más de 700 veces en pocas horas.
En Camagüey, la decisión del Consejo de Administración Provincial de topar el precio de la libra de arroz a 155 pesos cubanos provocó el cierre masivo de puestos de venta en el mercado de Hatibonico.
Los vendedores, respaldados por representantes de cooperativas, se negaron a comercializar el producto bajo esa tarifa, alegando que no cubre los costos. En el mercado negro, la libra alcanza los 250 pesos, exponiendo la distancia entre las medidas oficiales y la realidad económica del país.
El administrador del mercado de Hatibonico advirtió que citarán a los representantes de los puntos de venta cerrados para determinar si realmente cuentan con inventario. El gobierno amenazó con aplicar sanciones a quienes se nieguen a vender el arroz al precio impuesto por las autoridades.
La llegada de este cargamento a La Habana puede representar un alivio temporal para miles de familias cubanas, pero la inestabilidad en la distribución y los conflictos generados por los controles de precios siguen marcando el día a día de la población, que enfrenta una de las crisis alimentarias más agudas de las últimas décadas.
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