La III Liga de Élite del béisbol cubano arrancó este sábado en medio de un apagón generalizado que afecta a gran parte del país, dejando en evidencia las profundas crisis energética y estructural que enfrenta la isla.
Mientras los equipos se preparaban para el juego inaugural, miles de cubanos permanecían sin electricidad, lo que generó críticas y cuestionamientos sobre la pertinencia de celebrar un evento deportivo cuando el país atraviesa una de sus peores crisis en décadas.

El partido inaugural se celebró en el estadio Julio Antonio Mella de Las Tunas, con el enfrentamiento entre los Tigres avileños y los Leñadores locales.
A este encuentro asistió la vice primera ministra de la República, Inés María Chapman Waugh, quien visitó el "Mella" en compañía de directivos del Instituto de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) y las máximas autoridades de la provincia.
Por su parte, en el estadio Mártires de Barbados, Radio Ciudad Monumento, emisora oficialista de Bayamo, reportó que "con una asistencia de público más numerosa que en el inicio de otros eventos beisboleros, los equipos de Santiago de Cuba y Granma empezaron a las 2:00 de la tarde de este sábado su camino en la III Liga Élite del Béisbol Cubano".
Las autoridades deportivas han intentado mantener el discurso optimista, destacando la importancia de la Liga de Élite como un espacio para el desarrollo del béisbol en la isla.
Perfiles alineados al discurso gubernamental han insistido en que "con la pelota se nos olvida por un ratico todos los problemas" y que "la pelota impacta en el bienestar y la alegría de los cubanos".
También han resaltado la afluencia de público en otros estadios sedes, como en el Capitán San Luis de Pinar del Río, una hora antes del primer juego contra Industriales en el torneo, que tiene programados un total de 40 partidos.
Además de la crisis energética, los cubanos enfrentan serias dificultades para acceder a Internet, lo que les impide seguir los partidos por plataformas digitales. A pesar de que el gobierno ha promovido el uso de datos móviles y servicios en línea, la realidad es que la conexión sigue siendo costosa, inestable y con múltiples restricciones.
Las frecuentes interrupciones del servicio, junto con los elevados precios de los paquetes de datos ofrecidos por ETECSA, hacen que muchos ciudadanos no puedan permitirse ver transmisiones en vivo o mantenerse informados sobre el desarrollo del campeonato.
Esto agrava aún más la desconexión entre la propaganda oficial y la realidad del día a día en la isla, donde el béisbol, un deporte históricamente seguido con fervor, ahora se convierte en un lujo inaccesible para gran parte de la población.
La III Liga de Élite del béisbol cubano se desarrollará en un contexto incierto, donde la falta de recursos, las dificultades logísticas y el creciente éxodo de peloteros han mermado la calidad del campeonato.
Además, en un país donde la electricidad es un lujo intermitente, la pregunta que muchos cubanos se hacen es: “¿Para quién transmiten el béisbol?”.
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