Una vivienda en el municipio habanero de Marianao fue blanco, una vez más, de un intento de robo, el segundo en menos de un mes y el quinto en los últimos dos meses, lo que ha llevado a la familia afectada a ofrecer una recompensa de 100,000 pesos cubanos a quien proporcione información sobre los autores.
Según la página La Tijera, en Facebook, el hecho ocurrió alrededor de las 3:00 a.m. cuando desconocidos intentaron ingresar a la vivienda, ubicada en la Avenida 45, entre 112 y 114, en el municipio de Marianao.

Pese a contar con cámaras de vigilancia, rejas y sistema de alarma, los delincuentes han logrado burlar la seguridad en múltiples ocasiones, reflejo de la creciente inseguridad en Cuba.
“Ya ni con cámaras de seguridad, ni con rejas y alarmas se está seguro en Cuba”, denunció la página LaTijera, que acompañó la publicación con capturas de video en las que se ve a un hombre vestido con overol, guantes, gorra, cubre bocas y botas de agua intentando acceder a la vivienda.
En la sección de comentarios de la publicación original, Yunior Amaro, quien se identificó como el propietario de la vivienda, agradeció la difusión del caso y reiteró que cualquier información que ayude a identificar a los autores será recompensada.
“Me pueden escribir directamente a mi perfil. Les pido que tomen medidas. Sé que esto pasa en toda Cuba, pero este Marianao de verdad que está ‘rico rico’ entre los robos y la droga. No sé dónde vamos a parar”, lamentó.
Amaro también advirtió sobre el riesgo que corren las familias ante este tipo de delincuentes. “Estos rateros le buscan un problema a cualquiera. Dios me dé la posibilidad de un día cogerlo entrando a la casa”, escribió.
Hace menos de un mes, esta misma vivienda fue víctima de un robo en el que los delincuentes sustrajeron materiales de construcción y una planta eléctrica, también en horas de la madrugada.
La página de Facebook La Tijera informó del hecho y compartió un video grabado por cámaras de vigilancia en el que se observa al ladrón en plena acción a horas de la madrugada, sobre el techo de la vivienda.
En esa ocasión, Amaro confirmó el hecho y denunció que el ladrón también rompió una puerta de un sitio donde hay un freezer y se llevó toda la comida.
Además, instó a que quien tuviera información que permitiera identificar al malhechor, le escribiera, y ofreció una recompensa de 30,000 pesos.
La inseguridad en Cuba continúa agravándose, con casos que reflejan una creciente ola de robos y violencia en distintas provincias del país. Recientemente, dos hombres fueron detenidos en Ciego de Ávila tras intentar robar una moto eléctrica a plena luz del día.
El intento de robo fue frustrado por ciudadanos que decidieron actuar por cuenta propia y retuvieron a los delincuentes hasta la llegada de la policía. El incidente reavivó el debate en redes sociales sobre la eficacia de las autoridades y las causas sociales que alimentan el delito.
En febrero pasado, se reportó otro hecho violento en Majibacoa, Las Tunas, donde dos individuos agredieron brutalmente a un custodio para robar animales en una cooperativa.
El robo con violencia fue facilitado por la falta de vigilancia adecuada y mostró cómo la delincuencia se extiende también a zonas rurales, impulsada por la crisis económica y la escasez de recursos esenciales.
En Santiago de Cuba, la respuesta de los vecinos se ha vuelto parte del patrón ante la percepción de abandono institucional. También en febrero, un hombre fue capturado por residentes del reparto Pastorita tras arrebatarle un teléfono a una persona.
Los testigos decidieron hacer justicia por su cuenta y propinaron una golpiza al presunto ladrón antes de entregarlo a las autoridades, evidenciando la desesperación ciudadana frente al aumento de delitos callejeros.
La situación más alarmante ocurrió en enero último, cuando un joven de 21 años fue asesinado en Centro Habana presuntamente para robarle el teléfono celular.
La víctima recibió varias puñaladas tras ser interceptado por dos agresores, en un caso que generó fuerte indignación pública. Este suceso se suma a otros robos violentos que han ocurrido en distintas regiones, reflejando un contexto social cada vez más deteriorado.
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