El papa Francisco falleció este lunes 21 de abril de 2025, a los 88 años de edad, en la residencia de Casa Santa Marta, en el Vaticano, según informó el cardenal Kevin Farrell, Camarlengo de la Cámara Apostólica, a las 9:45 a.m., hora de Roma.
Últimos momentos y anuncio oficial
“Queridísimos hermanos y hermanas, con profundo dolor debo anunciar la muerte de nuestro Santo Padre Francisco. A las 7:35 de esta mañana, el Obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre”, declaró el cardenal Farrell desde la Santa Sede.
Según Vatican News, la salud del papa Francisco se había visto deteriorada desde febrero, cuando fue hospitalizado por una bronquitis persistente. El 18 de febrero se le diagnosticó neumonía bilateral y pasó 38 días ingresado en el Hospital Policlínico Agostino Gemelli, antes de regresar al Vaticano para continuar su recuperación.
Una vida marcada por la entrega pastoral
Nacido como Jorge Mario Bergoglio en Buenos Aires, Argentina, Francisco fue el primer pontífice jesuita y el primer papa latinoamericano de la historia. Durante su pontificado impulsó una visión de Iglesia más abierta, solidaria y comprometida con los marginados. Su labor estuvo enfocada en la paz, el medio ambiente, el diálogo interreligioso y la lucha contra los abusos dentro de la Iglesia.
En 1957, siendo joven, se sometió a una operación para extirpar parte de un pulmón debido a una infección grave. Las enfermedades respiratorias lo acompañaron hasta el final de sus días, impidiéndole incluso realizar viajes como el previsto a Emiratos Árabes en 2023.
Un funeral humilde, según sus deseos
En abril de 2024, el papa Francisco aprobó una nueva edición del Ordo Exsequiarum Romani Pontificis, el libro litúrgico que rige los funerales papales. Solicitó que sus exequias fueran sencillas, centradas en la fe en Cristo resucitado y no en símbolos de poder mundano, según explicó el arzobispo Diego Ravelli, Maestro de las Celebraciones Litúrgicas.
Los detalles del funeral aún no han sido anunciados, pero el rito contempla que la verificación de la muerte se realice en una capilla y que el cuerpo del pontífice sea colocado directamente en el ataúd.
Con su muerte se abre un nuevo periodo de sede vacante, y el Colegio de Cardenales será convocado para elegir a su sucesor en un nuevo cónclave.
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