El gobierno cubano inauguró este martes el parque solar fotovoltaico Las Guásimas, en el municipio de Contramaestre, con una capacidad instalada de 21.8 megawatts (MW) y primero conectado al Sistema Electroenergético Nacional (SEN) en Santiago de Cuba.
De acuerdo con estimaciones oficiales, el emplazamiento podría ahorrar al país alrededor de 4,9 millones de dólares al año, tomando como referencia el precio actual del barril de petróleo. Las autoridades destacaron, además, su potencial para reducir la emisión de gases contaminantes y avanzar en la transición hacia fuentes renovables de energía.

La instalación se sincronizó al SEN el pasado 30 de abril y es la primera de cuatro previstas en la provincia. Los otros proyectos se ejecutan en Rafael Reyes y Villa Victoria, ambos en el municipio de San Luis, y Anacaguita, en Contramaestre, precisó el periódico oficial Sierra Maestra.
La información no precisó el costo de inversión del parque ni el tiempo estimado para recuperar su financiamiento, pero sí señaló que la inauguración fue presidida por el viceprimer ministro Ramiro Valdés Menéndez, quien llamó a “cuidar el equipamiento y superarse profesionalmente”.
Fiel al guion de la parafernalia oficial, no faltó el corte de cinta, la entrega de carnés del Partido Comunista a trabajadores “destacados” ni los reconocimientos a la Empresa Eléctrica de Santiago de Cuba, junto con 27 entidades implicadas en la ejecución del proyecto, incluidas algunas del sector privado. Todo envuelto en una ceremonia donde el discurso triunfalista volvió a suplantar las explicaciones técnicas y el reconocimiento honesto de una crisis energética que desborda cualquier acto simbólico.
El estreno del parque solar en Contramaestre se suma a la apertura de instalaciones similares en otras provincias durante los últimos meses, en un contexto nacional con termoeléctricas envejecidas, mantenimientos pospuestos y combustible escaso, y donde el peso de las energías renovables significa alrededor de 5 % de la matriz energética del país.
No obstante, estos emplazamientos nacen con una importante limitación: la falta de baterías para almacenar la electricidad generada, lo cual significa que la energía solar sólo podrá utilizarse en tiempo real, durante el día, sin posibilidad de cubrir la demanda nocturna, cuando se produce el mayor consumo.
Esto en medio de una profunda crisis energética nacional, con apagones que no dan tregua a una ciudadanía agobiada por los prolongados cortes de electricidad diarios que pueden superar las 20 horas.
En todo el país, el déficit energético supera este martes los 1,700 MW, agravado por la salida imprevista de la unidad 3 de la Central Termoeléctrica (CTE) de Cienfuegos, lo que, sumado a la desconexión planificada de la CTE Antonio Guiteras de Matanzas, elevó las cifras por encima de lo proyectado y generó un colapso aún más severo del SEN.
El gobernante Miguel Díaz-Canel prometió una mejoría con la instalación de estos sistemas que generarán más de 500 MW de energía solar en el primer semestre de este año.
Además, se comprometió a que para finales de 2025 se habrán construido 55 parques solares con una capacidad de 1,200 MW.
Las autoridades han insistido en la promesa de alcanzar los 2,000 MW de generación fotovoltaica para 2030.
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