Los cubanos sufrieron este miércoles una afectación en el servicio eléctrico de hasta 1,632 MW y enfrentarán este 8 de mayo un déficit de generación similar, según el reciente comunicado de la Unión Eléctrica (UNE).
El desbalance crítico entre la oferta y la demanda mantiene al país sumido en prolongados apagones diarios, sin señales de recuperación.
Para la noche de este jueves, la disponibilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) se estima en 1,910 MW, mientras que la demanda máxima será de 3,380 MW, por lo que se pronostica una afectación de hasta 1,540 MW si se mantienen las condiciones actuales.

Afectaciones durante las 24 horas
La UNE informó que el día anterior se afectó el servicio durante las 24 horas, incluyendo toda la madrugada de este jueves. La máxima afectación reportada (1.632 MW) fue a las 20:00 horas, aunque no coincidió con el pico de mayor demanda.
A las 07:00 horas de hoy, la disponibilidad del SEN era de 1.830 MW, frente a una demanda de 2.850 MW, lo que representa un déficit inmediato de 1.083 MW. Para el mediodía se anticipa una afectación de 1.100 MW.
Averías, mantenimientos y falta de combustible
El comunicado detalla que las principales causas del colapso energético actual incluyen:
- Averías en la Unidad 3 de la CTE Cienfuegos y la Unidad 2 de la CTE Felton.
- Mantenimientos programados en cuatro unidades térmicas: Unidad 2 de la CTE Santa Cruz, Unidad 4 de la CTE Cienfuegos, la Unidad de la CTE Guiteras y la Unidad 5 de la CTE Renté.
- Limitaciones térmicas que han sacado de funcionamiento 317 MW adicionales.
- Falta de combustible, que mantiene inactivas 69 centrales de generación distribuida, equivalentes a 479 MW fuera del sistema.
Aunque se espera recuperar 80 MW de centrales diésel detenidas por falta de combustible, esta cantidad no resulta suficiente para cubrir el creciente déficit.
La UNE también reportó que los 11 nuevos parques solares fotovoltaicos apenas lograron generar 1.127 MWh, un aporte mínimo frente a la demanda nacional.
Los apagones diarios han dejado de ser una emergencia para convertirse en la normalidad en Cuba. En muchas provincias, los cortes superan las 20 horas consecutivas y los ciudadanos deben reorganizar sus vidas en torno a la intermitencia del servicio.
La situación, que se mantiene desde hace más de cinco años, pone en evidencia la incapacidad del régimen para resolver la crisis energética. Pese a las múltiples promesas de recuperación, el deterioro del SEN sigue avanzando sin freno, mientras la población paga las consecuencias de un sistema colapsado.
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