Sandro González, un joven emprendedor cubano de 26 años que llegó recientemente a Estados Unidos con el formulario I-220A, sin certezas migratorias ni beneficios, ha compartido en un video publicado por El Toque valiosos consejos dirigidos a otros migrantes que, como él, desean continuar sus estudios universitarios y avanzar en su desarrollo profesional en el exilio.
Estudiante de Ingeniería Interdisciplinaria en la Universidad Internacional de Florida (FIU), además de trabajar y haber fundado su propio negocio de seguros, Sandro ofrece tres consejos fundamentales para otros jóvenes migrantes que desean continuar sus estudios universitarios en Estados Unidos:
1. Aprender inglés: la herramienta más poderosa
"El inglés es lo que te va a abrir las puertas aquí en los Estados Unidos para todas las oportunidades que están por venir", asegura Sandro. Recomienda comenzar cuanto antes con el aprendizaje del idioma, ya sea a través de clases presenciales, plataformas en línea o prácticas diarias. Dominar el inglés es clave para estudiar, trabajar y comunicarse efectivamente en todos los ámbitos de la vida estadounidense.
2. Traer y revalidar documentos académicos
Sandro enfatiza la importancia de conservar toda la documentación académica obtenida en Cuba: títulos, certificados, planes de estudio y calificaciones. Sugiere realizar la revalidación a través de oficinas especializadas, como la de Joseph Sidney, donde se pueden gestionar las equivalencias necesarias para acceder a universidades en EE.UU. "Eso te va a servir para cualquier universidad que tú quieras entrar y te va a ayudar muchísimo a ahorrar tiempo y dinero", explica.
3. Buscar opciones de financiamiento
Dado que quienes poseen el I-220A usualmente no califican para ayuda federal ni becas universitarias tradicionales, Sandro recomienda explorar alternativas externas. Existen organizaciones que brindan apoyo económico a estudiantes sin importar su estatus migratorio, y otras que solo requieren un permiso de trabajo. "Esas organizaciones están al alcance de tu mano. Solamente está de tu parte buscarlas y ver dónde están las opciones para que te puedan ayudar", alienta.
El mensaje de Sandro ha resonado entre miles de migrantes cubanos que enfrentan barreras similares. Su testimonio no solo ofrece orientación práctica, sino también una visión optimista y emprendedora.
Con historias como la suya, crece la esperanza entre jóvenes cubanos que, tras dejar atrás su país, buscan abrirse paso y construir un futuro mejor en tierra extranjera.
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