El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel reconoció este lunes la creciente preocupación social por el aumento del consumo y circulación de drogas en La Habana, especialmente en el municipio de Guanabacoa, donde realizó un recorrido oficial, aunque es un problema que afecta a todo el país.
Durante su visita, Díaz-Canel abordó brevemente el tema, sin ofrecer cifras ni medidas concretas, y volvió a poner el foco en la familia y la comunidad como principales responsables del problema, tal y como se aprecia en un reporte oficialista.
“Hay que lograr que todas las personas que están desvinculadas del estudio y del trabajo, y estén en condiciones de hacerlo, se vinculen. Hay que combatir fuerte la droga, aquí sabemos que hay preocupaciones y ese combate debe empezar desde la familia”, expresó el gobernante.
Añadió que el enfrentamiento debe realizarse “con un adecuado funcionamiento de las instituciones” y “cuando trabajamos todos juntos, avanzamos”, insistiendo en un discurso que ya ha repetido en otras ocasiones ante fenómenos sociales que afectan a la juventud cubana, y que concretamente, no solucionan absolutamente nada.
La declaración se produce en medio de un creciente malestar ciudadano ante la expansión del consumo de estupefacientes en todo el país, fenómeno que ha sido documentado en redes sociales por activistas, vecinos y medios independientes, mientras las autoridades insisten en respuestas comunitarias y evaden abordar el problema desde una perspectiva estructural o institucional.
El régimen cubano ha reconocido oficialmente la presencia y circulación en Cuba de una versión mucho más letal del “químico”, una droga sintética que se distribuye en papeles atomizados y cuya composición, según admiten peritos del Ministerio del Interior (Minint), incluye sustancias altamente peligrosas como fentanilo, formol, anestésicos para animales, benzodiacepinas y fenobarbital.
Este reconocimiento oficial supone un giro en el discurso que hasta ahora había minimizado la gravedad del fenómeno, según un reportaje de la oficialista Cubadeabte.
Lejos de tratarse de un problema aislado o controlado, como se ha intentado presentar en otras ocasiones, las autoridades admiten que se han detectado hospitalizaciones por sobredosis, incrementos en los procesos penales vinculados al tráfico de drogas y un patrón de consumo creciente entre jóvenes cubanos.
Además, el reporte oficialista precisó que el 90 % de quienes prueban esta nueva variante del químico en Cuba quedan enganchados desde la primera dosis, admitiendo su rápida expansión y alta letalidad.
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