En la madrugada del lunes, una cámara de seguridad privada captó a dos individuos intentando robar un tanque de agua elevado de la azotea de un edificio en el Reparto Versalles, en Santiago de Cuba.
Según denunció el periodista Yosmany Mayeta, los ladrones lograron desinstalar el tanque y bajarlo hasta el nivel de calle, pero fueron sorprendidos por un vecino que impidió el robo.
“Aunque el tanque fue bajado por los malhechores, una persona del barrio impidió el hurto y los ladrones escaparon sin poder cumplir su acometida”, informó el comunicador en Facebook, que acompañó su declaración de un fragmento video en cuestión.
En las imágenes -de poco más de un minuto de duración y grabadas poco después de las 2 de la madrugada del domingo 25 de mayo- se ve cómo los sujetos bajaron y manipularon el tanque con intención de llevárselo, aunque no alcanza a verse el momento en que desistieron de su intento y escaparon.

Este intento de robo, que afortunadamente no se consumó, no ha sido un hecho aislado.
Residentes aseguran que los robos de tanques elevados han sido frecuentes en los últimos meses en el distrito, aunque esta es la primera vez que se capta uno en video.
Una comunidad entre la frustración y el miedo
Las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar. Vecinos del Reparto Versalles y otras zonas de Santiago de Cuba aprovecharon la difusión del video para denunciar el clima de inseguridad que se vive en sus comunidades.
“Verdaderamente los vecinos de Versalles no tenemos tranquilidad, roban tanques, roban en los garajes de carros, roban brekes y no pasa nada. Estamos atemorizados y sin ninguna solución”, expresó una comentarista.
Otros usuarios también compartieron sus propias experiencias.
“En el distrito José Martí acabaron con los tanques de las azoteas”, lamentó Mercedes León la Rosa. Una vecina identificada como Rosmery Mery dijo que “ya se han robado muchísimos tanques y tuberías de azoteas”.
Críticas a las autoridades y a la respuesta social
Una de las críticas más repetidas en los comentarios apuntó a la falta de acción de las autoridades policiales, pese a que están al tanto de lo que ocurre.
“Las autoridades policiales conocen de estos hechos, pero no actúan para capturar a los rateros”, denunció Mayeta. Esta percepción fue compartida por múltiples usuarios.
“La Policía solo tiene tiempo para estar pendiente a los vendedores particulares”, sentenció una internauta.
Incluso se hizo referencia a la proximidad de instituciones gubernamentales. “Ya en Versalles es normal que suceda eso a dos cuadras de la delegación provincial del MININT”, apuntó un vecino, remarcando el nivel de impunidad.
Varios comentaristas coincidieron en señalar que los apagones han creado el clima propicio para que estos actos delictivos proliferen. A esto se suman otras prácticas delictivas señaladas por los internautas, como el robo de breakers, bicicletas, objetos dentro de los hogares y hasta estafas.
“El nivel de delincuencia en Santiago está fuera de control”; “Los delincuentes pululan en las calles, roban en los hogares, los asaltos aumentan, el hurto, los arrebatos, las amenazas, estafas. Todo es un caos”, se quejaron dos santiagueros.
Más allá del daño físico o económico, muchos vecinos expresaron sentirse desprotegidos y emocionalmente agotados.
“Esos robos de tanques vienen desde hace rato... los rateros son tan buenos que dejaron las tuberías acomodaditas en la placa”; “No hay leyes”, sentenció Karel Rodríguez; “Soy del distrito y me pasó lo mismo, “Dios mío, en cualquier momento se llevan las casas de raíz”, fueron otros comentarios.
Versalles ha pasado, según sus residentes, de ser un reparto tranquilo a una zona marcada por la criminalidad recurrente.
Esta creciente inseguridad ha sido atribuida a múltiples causas por los vecinos: la falta de vigilancia, la pasividad policial, la oscuridad que propician los apagones y, en muchos casos, una pobreza cada vez más aguda.
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