En medio de un crítico desabastecimiento de agua en la provincia de Matanzas debido a la combinación de fallas en los equipos de bombeo y la crisis energética, el diario oficialista local Girón dejó constancia de la miseria de los matanceros para acceder al líquido vital.
Un fotorreportaje de Raúl Navarro retrata la odisea para conseguir agua en la provincia occidental: largas filas para llenar envases, extensas cuadras que caminar cargando garrafones y un poco de agua acumulada donde se pueda son los temas que recorren las imágenes.
Las instantáneas de lo que llamó "Los juegos del Agua" (en clara alusión a la película Los juegos del Hambre), Navarro dejó estampados los rostros de quienes batallan a diario para conseguir agua.

"En Matanzas, el acceso al agua se ha vuelto una competencia diaria, un acto de resistencia silenciosa", reconoció.
Ancianos cargando galones con agua, botellas y tanques vacíos y hasta personas bañándose en medio de la calle, aprovechando un salidero son algunas de las escenas retratadas.
Matanzas enfrenta una de sus peores crisis de abasto de agua en años, con equipos de bombeo fuera de servicio, redes hidráulicas colapsadas, apagones constantes y una infraestructura al límite pese a ser, irónicamente, un territorio con abundantes reservas de agua subterránea.
La provincia cuenta con 225 equipos de bombeo, pero buena parte están inactivos o afectados: desde San Carlos en Jovellanos, pasando por Canímar 3 (Matanzas), San José de los Ramos (Colón), Fructuoso Rodríguez (Limonar), Manuelito (Pedro Betancourt), hasta la Ciénaga de Zapata.
Además, lugares como Pedro Betancourt, Unión de Reyes, Bolondrón, Jovellanos, Colón o la Ciénaga presentan la complejidad de que bombean muy poco, apuntó.
Por otra parte, la crisis energética impide operar los sistemas más de cuatro o cinco horas al día, cuando deberían funcionar al menos 16 horas. Además, al reponerse el servicio eléctrico, los equipos tardan hasta 4 horas adicionales en estabilizarse.
Una de las alternativas del régimen para el suministro de agua en la provincia es la distribución a través de pipas. Sin embargo, esta medida enfrenta limitaciones debido a las "afectaciones" en las rutas de distribución, y no es suficiente para resolver el problema estructural.
Los residentes expresan que lo que realmente necesitan es un servicio estable a través del acueducto, lo cual requiere mejoras significativas en la infraestructura de bombeo y redes hidráulicas.
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