Las protestas contra las redadas migratorias realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) continúan propagándose por todo Estados Unidos y llegaron este lunes a Florida, con una multitudinaria manifestación frente al Ayuntamiento de Tampa.
La movilización fue convocada en solidaridad con las protestas en Los Ángeles, donde la presencia militar y el uso de fuerza policial han generado preocupación.
En Tampa, manifestantes de diversos grupos como Occupy Florida, Resistance Support y Voices of Florida se congregaron a las 3:00 p.m. con pancartas que exigían el fin inmediato de las redadas y deportaciones masivas.
“No más redadas de ICE. Ni en Florida. Ni en ningún lugar”, fue el mensaje central del evento, que se mantuvo mayoritariamente pacífico, aunque hubo momentos de tensión entre grupos opositores y enfrentamientos verbales que requirieron la intervención de la policía local.
“Las familias están siendo destrozadas, los hogares allanados, las comunidades aterrorizadas. No podemos quedarnos callados”, expresó Karen Chamberlain, una de las participantes. Otros manifestantes, incluidos inmigrantes y activistas locales, denunciaron lo que consideran una política migratoria “cruel e inhumana” impulsada por el gobierno del presidente Donald Trump.
Mientras tanto, en Los Ángeles, la situación se mantiene tensa. Más de 1,700 miembros de la Guardia Nacional y 700 marines han sido desplegados para controlar las protestas que estallaron tras las redadas del viernes. Aunque muchas de las manifestaciones han sido pacíficas, se han registrado actos de violencia, saqueos y enfrentamientos con las fuerzas del orden.
El gobernador de California, Gavin Newsom, criticó duramente al presidente Trump por desplegar tropas sin su consentimiento, calificando la medida de “ilegal” y acusándolo de escalar innecesariamente la situación.
“Esto no se trata de seguridad pública, se trata de alimentar el ego peligroso del presidente”, escribió Newsom en redes sociales.
Las protestas se han replicado en al menos una decena de ciudades del país, incluidas Nueva York, Filadelfia, San Francisco y Austin, Texas, donde también se reportaron arrestos y el uso de municiones no letales por parte de la policía.
El secretario de Seguridad Nacional, Kristi Noem, defendió las acciones del gobierno federal, argumentando que las redadas tienen como objetivo a personas con antecedentes criminales graves. Entre los detenidos en Los Ángeles figura un hombre vietnamita condenado por asesinato, además de varios ciudadanos mexicanos con historial de delitos como agresión sexual, posesión de armas y robo agravado.
A pesar de estos argumentos, los manifestantes insisten en que las acciones de ICE no discriminan entre casos y afectan desproporcionadamente a familias trabajadoras, muchas de las cuales tienen años viviendo en Estados Unidos.
Los organizadores en Florida aseguraron que continuarán las acciones de protesta en los próximos días y advirtieron sobre una posible escalada si las autoridades no detienen las redadas.
“Estamos comprometidos con la no violencia, pero no retrocederemos”, afirmaron en un comunicado. “El país entero está mirando. No vamos a permitir que se criminalice la existencia de nuestras comunidades”.
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